El activista conservador Derrick Evans, conocido por su alineación con el movimiento MAGA, recirculó un video dramático de la detención de una mujer salvadoreña en el Aeropuerto Internacional de Salt Lake City (SLC), Utah, exigiendo su expulsión inmediata del país. El mensaje, publicado este miércoles 10 de diciembre de 2025, calificó el incidente como “BREAKING” (noticia de última hora) y expresó “cero simpatía” hacia la mujer.
Sin embargo, el video no es nuevo: el arresto de Marta Brizeyda Renderos Leiva, de 39 años, ocurrió el 30 de octubre de 2025, casi dos meses antes de que Evans lo compartiera. Agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la detuvieron en la zona de recogida de equipaje, en una escena caótica capturada por testigos. La mujer, visiblemente angustiada, gritó y se resistió mientras era sujetada, mencionando a su “bebé” y pidiendo ayuda para respirar. ICE justificó la acción alegando que Renderos entró ilegalmente desde El Salvador en 2007, recibió una orden de Deportación final en 2010 y rechazó ofertas de regreso voluntario.
Lo que Evans omitió en su narrativa es el limbo migratorio en el que se encontraba Renderos Leiva. A pesar de la orden de Deportación, la mujer había obtenido un permiso de trabajo válido (EAD) renovado anualmente, el último hasta posiblemente 2029. Sus abogados argumentan que el arresto fue “ilegal e injusto”, citando factores complicados como una posible reapertura del caso bajo la Convención contra la Tortura, dada la amenaza de violencia en El Salvador. De hecho, planean demandar a ICE por uso excesivo de fuerza, destacando que Renderos es madre de cuatro hijos y no representa un riesgo público. Esta complejidad contrasta con la visión simplista de Evans, quien usa el video para avivar el discurso antiinmigrante en círculos conservadores.
MAGA, Evans y el asalto al Capitolio en 2021
La ironía radicó en el propio historial de Evans, quien también ha sido un infractor de la ley en un contexto posiblemente más grave. Como exmiembro de la Cámara de Delegados de West Virginia, Evans participó en el asalto al Capitolio de EE.UU. el 6 de enero de 2021, transmitiendo en vivo su entrada al edificio. En 2022, se declaró culpable de un delito grave de desorden civil, fue condenado a tres meses de prisión y cumplió sentencia, convirtiéndose en un convicto federal.
Aunque fue indultado por el presidente Donald Trump en enero de 2025, su participación en un acto de violencia política que resultó en muertes y caos nacional plantea una contradicción evidente. Evans se autodenomina “prisionero político” en su biografía de X, pero su exigencia de “tolerancia cero” hacia Renderos —una inmigrante en un estatus gris, sin antecedentes violentos— resaltó una selectividad en la aplicación de la justicia. Este caso ilustra las tensiones persistentes en la política migratoria de EE.UU.