La Policía Nacional Civil (PNC) capturó a Héctor Alejandro Rosales Bonilla, de 64 años, señalado de maltrato luego de que fuera difundido un video en el que se observa a un perro sostenido por las patas desde el balcón de un apartamento en San Salvador.
El caso comenzó a circular durante la tarde del martes 20 de octubre en redes sociales, donde usuarios solicitaron la intervención de las autoridades ante el riesgo al que estaba expuesto el animal.
PNC anuncia captura por maltrato
Horas después de la denuncia, la PNC identificó al hombre y confirmó públicamente su captura. La institución indicó que será puesto a disposición de las autoridades por el delito de maltrato animal.
Al informar sobre el procedimiento, la Policía manifestó:
“Será remitido por maltrato animal. No vamos a tolerar este tipo de acciones”.
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Personal municipal también intervino en el caso para poner bajo resguardo a los animales encontrados durante el procedimiento. Hasta ahora no se ha divulgado un informe veterinario oficial que determine si el perro sufrió lesiones como consecuencia de lo ocurrido.
¿Qué establece la ley salvadoreña?
El Código Penal salvadoreño establece penas de dos a cuatro años de prisión para quien, por acción u omisión, provoque maltrato, sufrimiento, lesiones o daños que menoscaben el bienestar de un animal de compañía, doméstico o que no viva en estado salvaje.
La existencia de una captura no implica una condena. Corresponderá a las autoridades judiciales determinar la responsabilidad penal del detenido y establecer qué disposiciones son aplicables al caso.
Una denuncia difundida en redes activó la intervención
El procedimiento vuelve a mostrar el papel de las denuncias ciudadanas para alertar a las instituciones sobre posibles casos de violencia contra animales. En este caso, la publicación del video precedió a la intervención policial y municipal.
La Ley Especial de Protección y Bienestar Animal también contempla mecanismos administrativos para proteger a los animales y faculta a las instituciones competentes para intervenir, rescatar o decomisar ejemplares cuando existan condiciones que amenacen su bienestar.