Una corte de Kenia declaró culpable este lunes 19 de octubre de 2026 al predicador Paul Nthenge Mackenzie y a otros 28 acusados por los asesinatos de 191 personas, de las cuales 190 eran niños.
El caso está relacionado con una secta religiosa que imponía ayunos extremos a sus seguidores bajo la creencia de que morir por inanición les permitiría llegar al cielo antes de un supuesto apocalipsis.
Mackenzie y los 191 asesinatos que estremecieron Kenia
La jueza Diana Kavedza declaró culpables a los 29 acusados por las muertes ocurridas entre enero de 2021 y septiembre de 2023 en la zona de Shakahola, condado de Kilifi.
De acuerdo con la información sobre el fallo difundida por la radiodifusora pública de Kenia, la fiscalía demostró que existía un sistema organizado de adoctrinamiento religioso y ayuno impuesto que provocó las muertes.
La investigación también documentó que muchos menores fueron privados de alimentos y de asistencia médica.
Más de 400 cuerpos encontrados en el bosque
El caso salió a la luz en 2023, cuando las autoridades comenzaron a investigar denuncias sobre las prácticas del grupo religioso.
En la zona de Shakahola fueron recuperados más de 400 cadáveres enterrados en fosas poco profundas. La sentencia del 19 de octubre corresponde específicamente a 191 homicidios, no a la totalidad de los cuerpos encontrados.
Según la investigación judicial, la organización promovía la idea de abandonar la alimentación, la educación y determinados tratamientos médicos.
La Fiscalía de Kenia documentó el testimonio de un padre cuyo hijo abandonó la universidad para unirse al movimiento dirigido por Mackenzie.
El hombre relató ante el tribunal que encontró a su hijo debilitado y deshidratado cuando finalmente logró verlo en un hospital.
La justicia rechazó la defensa del predicador
Durante el proceso, Mackenzie negó que hubiera obligado a los fieles a morir de hambre.
Sin embargo, la corte consideró probada la responsabilidad penal de los acusados en el sistema que condujo a las muertes.
En una declaración judicial reproducida por KBC, la jueza describió el establecimiento de una estructura de influencia y control religioso mediante la cual los seguidores fueron trasladados y sometidos a las instrucciones del grupo.
La audiencia sobre circunstancias atenuantes está prevista para el 30 de octubre y la sentencia para el 6 de noviembre de 2026. La condena por culpabilidad no debe confundirse con la imposición de la pena.
Un juicio que sacude a Kenia
La tragedia desencadenó una discusión nacional sobre la protección de los menores, las sectas coercitivas y la capacidad de las instituciones para detectar abusos.
La responsabilidad judicial establecida en este proceso constituye un avance para las familias de las víctimas, aunque continúan existiendo otras investigaciones relacionadas con el grupo.