El problema del transporte de carga en El Salvador va más allá de los operativos reforzados después de los últimos accidentes: los primeros resultados de las revisiones técnicas muestran que cientos de vehículos no han logrado acreditar las condiciones requeridas para circular.
Desde el 8 de agosto, las autoridades iniciaron una primera fase enfocada en unidades modelo 1999 y anteriores. Hasta el último balance divulgado se habían inspeccionado 1,653 vehículos y remolques: 361 camiones y 1,292 remolques.
De estos, aprobaron 232 camiones y 1,040 remolques, según las cifras divulgadas por el Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT).
Eso significa que 129 camiones y 252 remolques, 381 unidades en total, no aparecen entre las que superaron la inspección.
Un porcentaje que necesita aclaración
Las autoridades han señalado públicamente que alrededor del 30 % de las unidades inspeccionadas no cumplió con los requisitos técnicos mínimos.
Sin embargo, al calcular los resultados a partir de las cantidades divulgadas —1,272 aprobadas de 1,653 inspeccionadas—, las unidades que no aprobaron representan aproximadamente 23 %.
La diferencia no invalida el problema detectado, pero sí deja pendiente una aclaración del MOPT o del Viceministerio de Transporte (VMT) sobre qué universo o criterio se utilizó para establecer el 30 % informado públicamente.
En cualquiera de los dos escenarios, las inspecciones muestran que una proporción relevante de las unidades evaluadas necesitó correcciones antes de poder continuar circulando.
¿Qué están encontrando en las carreteras?
El director general de Transporte de Carga, David Aguirre, informó que los controles han detectado problemas relacionados con falta de mantenimiento, velocidad inadecuada y distracciones al volante.
Los dispositivos también incluyen revisión de llantas, documentos, peso de la carga, velocidad y pruebas antidopaje.
Hasta el jueves, el VMT reportaba de forma preliminar unas 25 unidades decomisadas en los operativos y más de 1,800 verificaciones realizadas durante los últimos 30 días.
Cuando un vehículo no supera la revisión, debe efectuar las reparaciones indicadas por los talleres autorizados y no puede circular hasta aprobar nuevamente la inspección.
El reto: revisar más de 158 mil unidades
El alcance de las primeras revisiones todavía es pequeño frente al tamaño de la flota.
Según el MOPT, en el país están registradas 158,402 unidades de transporte de carga, entre camiones livianos y pesados, cabezales y remolques.
Los 1,653 vehículos y remolques incluidos en el balance representan alrededor del 1 % de ese universo registrado, aunque esta primera etapa se concentra deliberadamente en vehículos más antiguos.
El Gobierno anunció que extenderá progresivamente las inspecciones hasta alcanzar toda la flota y que ampliará la cantidad de talleres autorizados para ejecutar las revisiones.
La legislación salvadoreña establece que el transporte pesado de carga debe someterse a revisión mecánica dos veces al año. La primera sirve como requisito para refrendar la tarjeta de circulación y tiene una vigencia de seis meses.
Las autoridades también pueden efectuar inspecciones mecánicas o documentales en carretera cuando lo consideren necesario.
Los datos que todavía faltan
Más allá del número de operativos, todavía queda por determinar qué tipo de fallas mecánicas aparecen con mayor frecuencia, cuántas unidades vuelven a aprobar después de ser reparadas y cuánto tiempo transcurre entre un rechazo y su retorno a circulación.
También está pendiente conocer qué proporción de las más de 158 mil unidades tiene al día las revisiones exigidas, cuántas circulan sin haberlas completado y cuál será el calendario para incorporar vehículos de años más recientes.
Esos datos permitirían dimensionar con mayor precisión si las deficiencias encontradas entre los primeros vehículos inspeccionados son un problema concentrado en la flota más antigua o una condición más extendida en el transporte de carga del país.