El Estadio de San Mamés volvió a consolidarse como una aduana inexpugnable. El Athletic Club firmó una actuación contundente y derrotó 3-0 al Atlético de Madrid en el marco de la cuarta jornada de LaLiga 2026-27. El resultado significó el primer tropiezo de la temporada para el conjunto madrileño, que llegaba al choque en condición de invicto.
El arbitraje de Ion Alcoba Beitia atestiguó una primera mitad sumamente disputada y táctica, caracterizada por la presión alta y pocas concesiones en las áreas. La paridad del tramo inicial comenzó a ceder con destellos de fricción, como la amonestación recibida por el atacante surcoreano Lee Kang-in al minuto 38.
El golpe letal de Athletic Club en San Mamés
Cuando la primera parte parecía encaminarse al descanso sin novedades en la pizarra, el cuadro bilbaíno asestó el primer impacto. En el tiempo de reposición (46′), Nico Williams capitalizó una acción ofensiva para enviar el balón al fondo de las redes. Pese a la revisión del videoarbitraje por un eventual fuera de juego, la anotación fue confirmada por el VAR para sellar el 1-0 parcial.
La tónica del partido no dio margen de reacción a los colchoneros en la reanudación. Apenas transcurridos tres minutos del segundo tiempo (48′), Robert Navarro definió con precisión para marcar el 2-0, desarticulando el esquema defensivo planteado por Diego Pablo Simeone.
Modificaciones masivas y sentencia final
Ante la adversidad en el marcador, la banca visitante movió sus piezas de forma drástica al minuto 58. Simeone realizó cuatro sustituciones simultáneas enviando al terreno de juego a Julián Álvarez, Koke, Cuti Romero y Arnau Ortiz para intentar reordenar el mediocampo y recortar distancias.
Pese a los ajustes tácticos del cuadro rojiblanco, la zaga del Athletic —liderada por Aymeric Laporte y Yeray— sostuvo el orden defensivo para proteger la portería resguardada por Unai Simón. Ya en la agonía del compromiso (90′), Oihan Sancet firmó el 3-0 definitivo tras culminar un contragolpe fulminante que desató la fiesta en la Catedral.
