Una mujer de 26 años fue detenida en Florida luego de que publicaciones en Instagram revelaran videos donde exponía a sus hijas a quemaduras y fuego.
Una residente de Miami-Dade, identificada como Meliza Campos Sánchez, de 26 años, fue arrestada por las autoridades tras una investigación que destapó múltiples agresiones contra sus hijas menores, de 3 y 6 años. El caso escaló luego de que la propia mujer difundiera material audiovisual en su cuenta de Instagram, plataforma donde operaba bajo una faceta pública ligada a las redes sociales.
De acuerdo con los reportes policiales y la investigación inicial, los hechos salieron a la luz a raíz de la respuesta de los equipos de emergencia ante un incendio intencional reportado en la cocina de la vivienda el pasado 16 de agosto. Al profundizar en las pesquisas, las autoridades ubicaron publicaciones digitales que mostraban conductas de riesgo severo y agresiones directas hacia las menores.

Videos y evidencia digital
En los registros audiovisuales difundidos en la plataforma digital, la detenida aparece vertiendo cera caliente de velas sobre su propio cuerpo y posteriormente sobre las manos de sus hijas de 3 y 6 años.
Adicionalmente, en otro de los videos recogen evidencias donde se le observa manipulando un líquido inflamable sobre ropa para prenderle fuego, mientras una de las menores interviene para apagar las llamas con un recipiente con agua.
Tras la intervención policial, Campos Sánchez fue evaluada bajo la denominada Baker Act, un protocolo de salud mental involuntaria en el estado de Florida, impulsado también por antecedentes de crisis familiares y reportes de su expareja sobre su estabilidad emocional.
Actualmente, enfrenta cargos formales que incluyen incendio provocado en primer grado, abuso infantil y dos cargos de negligencia infantil, además de permanecer detenida sin fianza y con una retención migratoria (immigration hold), debido a su origen cubano.
Protección de las menores y debate global
Las autoridades confirmaron que las dos niñas quedaron bajo la custodia de su padre de manera segura.
El caso ha generado un profundo debate internacional sobre los límites de la exposición en plataformas digitales, la búsqueda de engagement a costa de la integridad familiar y la responsabilidad de los sistemas de protección ante señales de alerta temprana en el entorno doméstico.