Donald Trump, presidente de Estados Unidos, colocó —de nuevo— a Cuba bajo amenaza al afirmar que su gobierno investiga si Irán mantiene drones almacenados en la isla y advertir que Washington se “encargará” del asunto si confirma la información.
“Si los tienen, y es muy posible que los tengan, nos encargaremos de ello”
Donald Trump
Desde el Despacho Oval, Trump advirtió que su administración no permitirá esa presencia, pero no presentó fotografías, documentos de inteligencia ni detalles sobre el número, modelo o ubicación de los supuestos equipos.
Esta aseveración la realiza poco después de que se intensificó la confrontación militar entre Estados Unidos e Irán; sin embargo, hasta ahora solamente está confirmado que Washington abrió una revisión sobre la posible presencia de drones iraníes en Cuba, no que el armamento exista ni que represente una amenaza inmediata.
¿Cómo surgió la versión?
Esta idea de que Cuba posee armamento iraní comenzó cuando un periodista de un medio considerado ultraconservador preguntó a Trump sobre un supuesto informe que advertía de drones iraníes en Cuba.
Ese documento no había sido difundido públicamente ni era conocido hasta ese momento; sin embargo, el mandatario respondió que Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, se encontraba en una habitación cercana y dio a entender que el asunto estaba siendo revisado.
Después matizó su propia declaración al reconocer que la información podría ser cierta o no.
Cuba ya estaba bajo presión
La acusación contra la isla no es la primera del año, en enero, Trump declaró una emergencia nacional relacionada con Cuba y acusó al gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, de mantener vínculos militares y de inteligencia con Rusia, China e Irán.
La orden presidencial señaló que Cuba permite la instalación de capacidades extranjeras que, según Washington, amenazan su seguridad nacional.
También facultó al gobierno estadounidense para imponer aranceles a productos procedentes de países que suministren petróleo a la isla.
El Departamento de Estado amplió después las sanciones contra funcionarios y entidades cubanas; entre los organismos afectados se encuentran empresas vinculadas con la importación de combustible, el comercio exterior, el transporte marítimo y el turismo.
Rubio aseguró además que Estados Unidos seguirá utilizando “todas las herramientas” disponibles para responder a las amenazas que atribuye al gobierno cubano e impulsar cambios políticos y económicos en la isla.
La denuncia sobre los drones agrega ahora un componente militar a una estrategia que hasta el momento se ha concentrado principalmente en sanciones económicas, restricciones financieras y presión diplomática.
¿Qué podría hacer EE. UU.?
La frase de Trump sobre “encargarse” del asunto no describe una medida concreta, el presidente no precisó si se refería a nuevas sanciones, una exigencia diplomática para retirar los equipos, operaciones de inteligencia o una acción militar.
El escenario inmediato más probable sería un endurecimiento de las sanciones contra funcionarios, empresas o países que Washington relacione con el presunto traslado de tecnología iraní.
La orden ejecutiva vigente también permite recomendar nuevas acciones presidenciales cuando las medidas actuales sean consideradas insuficientes.
Estados Unidos podría además solicitar explicaciones a La Habana, exigir información sobre el supuesto armamento o buscar respaldo internacional para inspecciones.
Cualquiera de estas opciones dependería de que la administración Trump presente pruebas verificables.