Las acciones para desarticular las redes locales de comercio ilegal de droga continúan ejecutándose en la capital del país. La Fiscalía General de la República (FGR) ordenó y coordinó la captura de tres ciudadanos acusados formalmente de operar una red de distribución y venta de estupefacientes en diferentes sectores del territorio nacional. Los imputados fueron plenamente identificados por las autoridades judiciales como Gerardo Borja Pineda, Jesse Cortez Rodríguez y Roxana Bejarano Rivas.
De acuerdo con las investigaciones de campo desarrolladas por el ministerio público, la banda civil utilizaba un inmueble residencial como base logística central para recibir, dosificar, empaquetar y posteriormente trasladar la droga hacia otros departamentos de El Salvador, un esquema delictivo perfilado bajo la modalidad de narcotráfico a escala intermedia.
Los arrestos y decomisos materiales se concretaron tras procesar denuncias de actividades sospechosas en la zona.
Operaciones contra distribución de droga
Durante la inspección de la vivienda, las autoridades fiscales e investigadores incautaron diferentes porciones de marihuana listas para el comercio, dinero en efectivo presuntamente derivado de las transacciones ilícitas, un arma de fuego provista con su respectivo cargador y abundante munición, además de herramientas de pesaje que incluían una balanza digital y un molinillo para procesar el material vegetal.
Asimismo, en el perímetro de la intervención se confiscaron varios teléfonos celulares y una tableta electrónica, dispositivos informáticos que pasaron a custodia técnica para el análisis de sus bases de datos comunicacionales. Las autoridades fiscales precisaron que las evidencias incriminatorias serán incorporadas de manera formal dentro del expediente probatorio.
Los tres detenidos permanecen bajo custodia policial y serán presentados formalmente ante las sedes de justicia penal correspondientes en los próximos días para responder por los delitos de tráfico y posesión ilegal de armamento.