En una operación internacional coordinada entre las autoridades de Colombia y Ecuador, la Policía Nacional del vecino país capturó en el Aeropuerto Internacional de Quito al ciudadano británico Matthew Ashley Foster-Smith (identificado también por la Fiscalía General de la Nación como Foster Martinson), presunto responsable del feminicidio de Natalia Villalba Angarita, una mujer de 36 años originaria de Cúcuta cuyo cuerpo fue hallado el pasado 22 de junio dentro de una maleta en un apartamento del barrio El Chicó, al norte de la capital colombiana.
La retención judicial se ejecutó formalmente la tarde noche de este viernes 26 de junio de 2026, luego de que un juez de la República de Colombia emitiera la orden de captura correspondiente y se activara de forma inmediata la notificación roja de Interpol. El operativo combinó el rastreo tecnológico y de flujo migratorio de agencias policiales de múltiples jurisdicciones para cortar lo que habría sido la ruta de escape del extranjero, quien pretendía abandonar el continente americano a través de la terminal aérea ecuatoriana.
La reconstrucción técnica de la escena en El Chicó
De acuerdo con el reporte oficial emitido por la Seccional Bogotá de la Fiscalía General de la Nación, los hechos investigados ocurrieron el pasado martes 18 de junio. Los análisis forenses y el material probatorio recopilado por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) determinaron que Foster-Smith ingresó al inmueble residencial aprovechando que la víctima se encontraba completamente sola.
Las evidencias físicas demuestran que el ciudadano extranjero agredió brutalmente a Villalba Angarita de forma física hasta causarle la muerte. Posteriormente, según el ente acusador, el presunto agresor manipuló el cadáver con el objetivo de introducirlo en una maleta de viaje de dimensiones medianas. Antes de emprender la huida del territorio colombiano, el sospechoso desplegó diversas maniobras técnicas destinadas a limpiar la escena, alterar la disposición de los elementos materiales probatorios y ocultar cualquier rastro que lo vinculara de forma directa con el crimen.
Delito transnacional y la circular roja de Interpol
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, confirmó el éxito del operativo y enfatizó que la ubicación del agresor fue el resultado de un bloque de búsqueda que conectó a agencias locales y europeas. El mandatario capitalino detalló la dimensión de la intervención:
“La cooperación entre agencias de seguridad y justicia de los niveles nacional y local, así como la coordinación entre las Secretarías de Seguridad de las ciudades capitales de América Latina es una clave de éxito en la lucha contra el crimen. En Bogotá, el que la hace la paga”.
La Fiscalía General de la Nación informó que ya se iniciaron los trámites diplomáticos correspondientes para lograr el traslado inmediato del ciudadano extranjero a Bogotá. Una vez en el país, será puesto a disposición de un juez de control de garantías para las audiencias concentradas.
El ente acusador imputará formalmente al ciudadano británico “los delitos de feminicidio agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio”. Por la naturaleza del crimen y las maniobras de ocultamiento del cuerpo, la justicia colombiana buscará la máxima medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.
Trámites inmediatos de extradición y judicialización
La Fiscalía General de la Nación inició los protocolos diplomáticos y de extranjería con las autoridades judiciales de Ecuador para garantizar el traslado expedito de Foster-Smith a Bogotá. Una vez en suelo colombiano, un fiscal de la Seccional Bogotá lo presentará ante un juez de control de garantías para la legalización de su captura, la formulación de la imputación de cargos y la solicitud de medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.
El ente acusador confirmó de manera anticipada que el ciudadano británico será procesado formalmente bajo los cargos de feminicidio agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Las penas por este concurso de delitos en la legislación penal colombiana superan los 40 años de prisión, debido a las agravantes de indefensión de la víctima y la posterior manipulación de la escena del crimen.