El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, identificado como líder de la organización criminal Tren de Aragua.
A través de un mensaje en Truth Social, el mandatario aseguró que el Comando Sur estadounidense ejecutó un “ataque cinético rápido y letal” en territorio venezolano, una operación que, según afirmó, fue coordinada con autoridades de Venezuela.
Comando Sur eliminó al líder del Tren de Aragua
En su publicación, Trump afirmó que la operación fue realizada bajo su dirección y describió al Tren de Aragua como “una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta”. El mandatario sostuvo que la acción aseguró que la organización ya no cuenta con refugios seguros en Venezuela.
“Bajo mi dirección, el Comando Sur de Estados Unidos ejecutó un ataque cinético rápido y letal para eliminar con éxito a Niño Guerrero”, escribió Trump. También afirmó que la ofensiva fue coordinada “estrechamente con nuestros amigos en Venezuela”.
“At my direction, the United States Southern Command delivered a swift and lethal kinetic strike to successfully execute Niño Guerrero, the infamous leader of Tren De Aragua, one of the most bloodthirsty Terrorist Organizations on Planet Earth.” – President DONALD J. TRUMP 🇺🇸 pic.twitter.com/3R5IPxhPXX
— The White House (@WhiteHouse) June 13, 2026
El mensaje fue acompañado por un video que aparentemente muestra el momento del ataque. Las imágenes difundidas por Trump exhiben un proyectil impactando una estructura, seguida por una explosión y una gran columna de fuego.
La ofensiva de EE. UU. contra el Tren de Aragua
La muerte de Niño Guerrero ocurre en medio de una estrategia más amplia de Washington contra el Tren de Aragua. La organización fue designada por Estados Unidos como grupo terrorista extranjero y sus principales líderes han sido señalados por delitos como extorsión, trata de personas, lavado de dinero y conspiración criminal.
Trump recordó que durante su administración impulsó la clasificación del grupo como organización terrorista, promovió deportaciones de presuntos integrantes y reforzó las acciones contra cárteles y redes criminales transnacionales.