El presidente Nayib Bukele reaccionó este lunes a un informe técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI), que confirma un crecimiento acelerado de la economía salvadoreña, superando las previsiones iniciales. Bajo la frase “Gradually, then suddenly” (“Poco a poco, y luego de repente”), el mandatario compartió las conclusiones del organismo, que sitúa la expansión del PIB real en torno al 4 % para el cierre de 2025. Según el documento, este dinamismo responde a una mejora en la confianza de los consumidores, remesas familiares en niveles históricos y una inversión privada calificada como “boyante” por los técnicos del FMI.
El informe destaca que el compromiso de El Salvador con la consolidación fiscal sigue firme, permitiendo cumplir el objetivo de saldo primario para 2025. Además, el FMI validó que el Presupuesto 2026, recientemente aprobado, es coherente con una reducción del déficit y una expansión del gasto social, sin comprometer la solvencia del Estado. Este equilibrio ha facilitado la acumulación de reservas internacionales y una reducción del endeudamiento interno, alineándose con los objetivos del programa de acompañamiento técnico.
FMI valida sólido crecimiento
La revisión técnica resalta que la economía salvadoreña se expande más rápido de lo anticipado, respaldando las políticas de atracción de capital y modernización del Estado impulsadas por el Ejecutivo. El 4 % de crecimiento posiciona al país como uno de los más competitivos de Centroamérica, atrayendo la atención de inversionistas interesados en su estabilidad fiscal.
El FMI también destacó que las perspectivas para 2026 son muy favorables, consolidando la tendencia de recuperación económica tras la implementación de reformas estructurales y de seguridad. Las autoridades salvadoreñas recalcaron que la expansión del gasto social no pondrá en riesgo la solvidez fiscal, gracias a una recaudación tributaria eficiente.
El mensaje de Bukele subraya que el proceso de transformación económica ha pasado de cambios graduales a un despegue repentino, reflejado en las proyecciones del FMI y la confianza en el manejo de las finanzas públicas para el periodo 2025-2026.