El término therian volvió a posicionarse entre las principales tendencias de búsqueda luego de que se viralizara el caso de Pablo, un hombre de 42 años que afirma identificarse parcialmente como perro dálmata y que ahora busca ser “adoptado”. El caso, difundido por el creador de contenido Carlos Name en TikTok, ha generado debate en redes sociales sobre identidad, límites y salud mental.
En los últimos días, miles de usuarios han buscado en Google: ¿qué es un therian?, ¿es real el caso del hombre que quiere ser adoptado? y ¿cómo viven los therians?. La historia de Pablo surge precisamente de un video publicado en la cuenta de Carlos Name, donde se detalla que el hombre divide su vida entre su empleo formal y una faceta en la que se identifica como un “dálmata acuarela” durante aproximadamente 11 horas al día.
Según el contenido difundido, su actual cuidadora ya no puede acompañarlo en los horarios en que asume esa identidad, por lo que estaría buscando una nueva persona que pueda “adoptarlo” y supervisarlo.
¿Qué es un therian y de dónde surge el término?
El fenómeno therian no es nuevo. De acuerdo con registros históricos de comunidades digitales, el término comenzó a popularizarse en foros de internet en los años noventa, vinculado a la cultura otherkin. Se refiere a personas que sienten una identificación interna con un animal, aunque reconocen biológicamente ser humanos.
En los últimos años, la tendencia migró a plataformas como TikTok, donde jóvenes comparten contenido mostrando máscaras, colas sintéticas y comportamientos asociados a su identidad animal.
Sin embargo, especialistas en salud mental suelen diferenciar entre expresiones simbólicas o culturales y posibles trastornos que requieren evaluación profesional. No existe actualmente un diagnóstico clínico reconocido que catalogue el término “therian” como condición médica.
¿Cómo vive Pablo y qué ha generado polémica?
En el video viral se afirma que Pablo consume alimento para perro cuando está en su faceta animal, ladra, sale a pasear y sigue un supuesto “protocolo PH de Luna” para el baño, usando champú destinado a mascotas. Este punto ha despertado cuestionamientos, ya que no existe respaldo médico conocido que avale el uso de productos veterinarios en humanos.
El debate en redes sociales se ha dividido entre quienes defienden su derecho a expresar su identidad y quienes cuestionan la veracidad o seguridad del caso. Mientras tanto, la historia continúa generando búsquedas masivas y posicionándose como uno de los temas virales del momento.