En ciudades como San Salvador, Ciudad de México y Buenos Aires, un término está ganando fuerza entre los adolescentes: therian. A diferencia de los furries —una subcultura basada en personajes antropomórficos—, los therians sienten una conexión profunda y personal con un animal específico, ya sea desde una perspectiva psicológica, espiritual o instintiva. No creen que se convertirán físicamente en ese animal, pero lo ven como parte esencial de su identidad interna.
Este fenómeno ha crecido en 2026, impulsado por plataformas como TikTok y prácticas como el quadrobics (caminar en cuatro patas), lo que ha generado confusión y preocupación en muchos hogares. Según psicólogos especializados en adolescencia y neurodiversidad, como Julissa Podestá y Camila Navarrete, en la mayoría de los casos no se trata de un trastorno, sino de una búsqueda de identidad en un mundo que exige estándares rígidos. Para los padres, la recomendación es clara: escuchar sin juzgar, establecer límites saludables (como evitar comportamientos disruptivos en público) y estar atentos a señales de aislamiento extremo o sufrimiento emocional.
Consejos para padres de therians
Vamos a explicarlo con calma, sin exageraciones, sin burlas y con la información más clara posible.
¿Qué significa realmente ser therian? (y qué no implica)
- No se trata de un disfraz ni de hacer cosplay.
- Tampoco es lo mismo que ser furry: quienes pertenecen al fandom furry crean personajes animales con rasgos humanos por gusto, arte o juego de rol (a veces usan trajes completos). En cambio, los therians describen que su identidad interna se siente parcialmente animal; no lo viven como entretenimiento.
- Es una identificación intensa —puede ser emocional, psicológica o espiritual— con un animal concreto: lobo, gato, zorro, águila, tigre, incluso especies desaparecidas como dinosaurios o el dodo, o seres míticos como dragones (en el subgrupo llamado “theriomythic”).
- Muchas personas cuentan que lo perciben desde la infancia: sensación de no encajar del todo en su cuerpo, sueños repetidos siendo animales o impulsos fuertes como querer desplazarse en cuatro patas o tener mayor sensibilidad a sonidos y olores.
En términos sencillos: saben que físicamente son humanos, pero sienten que su identidad no es completamente humana. No creen que vayan a transformarse corporalmente; eso sería algo distinto y muy poco frecuente.
¿Por qué ahora crece en Latinoamérica?
La idea de vínculo humano-animal no es nueva en la región.
- En las tradiciones mayas y nahuas existe la figura de los nahuales, donde se cree que cada persona tiene un animal espiritual o puede convertirse en él.
- Series como El Tigre: The Adventures of Manny Rivera, Condorito o Sítio do Picapau Amarelo también presentaban animales con características humanas.
Lo que sí cambió fue internet.
- La comunidad therian contemporánea comenzó en foros angloparlantes en los años 90, como alt.horror.werewolves.
- Entre 2020 y 2022, TikTok popularizó términos como “shifts mentales”, “phantom limbs” (sensación de cola o alas inexistentes) y quadrobics.
- En Latinoamérica el fenómeno se hizo más visible entre 2024 y 2025, con jóvenes reuniéndose en plazas de Argentina, Uruguay y Perú practicando desplazamiento en cuatro patas con máscaras y colas artesanales. Para 2026 ya se anunciaban encuentros en parques de Ciudad de México, Culiacán y capitales centroamericanas.
La combinación es potente: tradición cultural + redes sociales + adolescencia en búsqueda de identidad.
¿Qué plantea la psicología? (lo que más inquieta a madres y padres)
- No se considera un delirio clínico. Los casos donde alguien cree que se transforma físicamente en animal son extremadamente raros y suelen vincularse con trastornos graves. La mayoría de los therians sabe que su cuerpo es humano.
- Investigaciones recientes (2014–2025) lo describen como una identidad no convencional.
- Se observa con mayor frecuencia en personas neurodivergentes (como autismo o TDAH) o en quienes han vivido bullying, trauma o fuerte sensación de exclusión.
- Especialistas en infancia en Latinoamérica lo interpretan, en muchos casos, como parte del proceso adolescente de autodefinición.
- Para algunas personas no es algo pasajero: existen adultos que se identifican así desde pequeños y continúan haciéndolo.
Recomendaciones prácticas para madres y padres
- Escuchar con respeto.
Preguntar con serenidad qué sienten, desde cuándo y cómo les impacta. A menudo necesitan comprensión más que corrección. - Establecer normas claras.
- En casa: practicar quadrobics o usar accesorios puede ser aceptable.
- En espacios públicos o escuela: no morder, no ladrar a desconocidos, no invadir a otros ni descuidar responsabilidades académicas.
Las reglas suelen aceptarse cuando se explican con respeto.
- Detectar señales preocupantes.
- Aislamiento total.
- Descenso fuerte en rendimiento escolar.
- Conductas autolesivas o rechazo a alimentarse adecuadamente.
- Creencia firme de que ocurrirá una transformación física real.
En estos casos, conviene acudir a un profesional en salud mental.
- Los accesorios no son el problema.
Máscaras, orejas o colas funcionan como expresión, similar a otras modas juveniles. Lo importante es que no impliquen riesgos ni gastos excesivos. - Buscar espacios seguros.
Existen comunidades de padres y también adultos therians que promueven diálogo sano y acompañamiento responsable.
Cuándo prestar mayor atención
En algunos países se han reportado situaciones como juegos que terminaron en mordidas leves durante reuniones, jóvenes que se negaban a asistir a clases o que querían comunicarse exclusivamente “como animales”.
En escenarios así, un terapeuta puede ayudar a entender lo que ocurre emocionalmente y a reforzar límites adecuados.
Un mensaje final
Escuchar “mamá, soy therian” no significa automáticamente que algo esté mal.
Puede tratarse de:
- Una etapa de exploración personal.
- O una parte duradera de su identidad.
En ambos casos, lo fundamental es ofrecer amor, comunicación abierta y límites coherentes.
Si estás atravesando una situación similar o tienes dudas, busca orientación profesional en tu país y espacios de apoyo confiables. El acompañamiento respetuoso marca una gran diferencia.sus emociones sin perder de vista los límites que garanticen su bienestar y el de su entorno.