En el marco del mes del Internet Seguro, la protección de la información personal se ha vuelto crítica, especialmente ante el uso de herramientas de inteligencia artificial. En El Salvador, la Fiscalía General de la República ya registra 9,790 denuncias por delitos informáticos, subrayando que la pérdida de control de datos suele derivar en fraudes y suplantación de identidad.
Jaime Pérez, especialista de IFX, enfatiza que la regla de oro es la verificación constante antes de confiar en cualquier herramienta digital. Dado que el 68% de las brechas de seguridad involucran un componente humano, como abrir enlaces sin revisar, es fundamental adoptar medidas prácticas. Entre las recomendaciones principales destaca el uso exclusivo de plataformas de IA reconocidas para evitar imitaciones maliciosas que buscan capturar datos. Asimismo, se advierte sobre el riesgo de compartir información sensible, como contraseñas o datos bancarios, en chats de IA, ya que cualquier proveedor puede ser vulnerable.
Hábito de verificación digital
La seguridad digital no debe depender de fallas técnicas, sino de la disciplina del usuario para validar fuentes y no actuar bajo presión o urgencia. El uso de la IA debe verse como un apoyo que no sustituye el criterio humano. Pérez recomienda que las personas se vuelvan expertas en cómo interactúan con la IA para evitar fugas accidentales de contextos privados que podrían comprometer su seguridad.
La verificación de remitentes y la validación de instrucciones “apresuradas” son barreras esenciales contra los engaños sofisticados. Finalmente, la protección de datos trasciende lo individual; compartir señales de alerta en grupos familiares o laborales permite detectar fraudes de forma temprana. Al entender que la IA es una aliada y no un reemplazo de la responsabilidad personal, se reduce drásticamente la probabilidad de caer en las estadísticas de delincuencia informática que afectan al país.