Con la determinación que la caracteriza, la creadora de contenido Yanira Berríos ha iniciado una cruzada contra lo que ella llama “rollitos incómodos” y para ello ha desvelado su secreto fitness: un movimiento que ha bautizado con el peculiar nombre de “el ejercicio del exorcista”. La tiktoker afirma que no saldrá de su rutina hasta ver resultados.
Para la Berríos, la clave para adelgazar parece residir en una forma muy particular de anatomía.
“Entre más nos partamos la columna, más desaparecen los rollitos”,
ha sentenciado con su clásico tono dramático y humorístico, sugiriendo que la columna vertebral es, de alguna manera, el sostén estructural de la grasa corporal.
La audaz declaración de la creadora de la “sopa de chipilín” ha provocado las reacciones esperadas en su audiencia. Mientras algunos han tomado la afirmación con el humor que se merece, otros, más cautos, se preguntan si una técnica tan radical es realmente la mejor opción para la salud física, aunque la intención sea puramente divertida.
Yanira Berríos escurre grasa, dice ella
Según el relato, la Berríos ha puesto toda su energía en este ejercicio, describiendo cómo va sintiendo el proceso en tiempo real. “Ay, siento caliente, siento como toda la grasa va escurriendo de mi cuerpo”, explica, dejando claro que para ella, la incomodidad y el calor son sinónimos de resultados y que el dolor es una señal de éxito.
Su objetivo es nada menos que transformar su figura en la de una “top model” con medidas espectaculares y muy específicas: “90, 60, 90, 610”, un número que incluye un extra de picardía. La tiktoker se motiva a sí misma y a sus seguidores con gritos de “Tú puedes, no te quedes atrás” y una cuenta regresiva que termina con un categórico: “si no duele”.
Al parecer, la Berríos está lista para sacrificarlo todo, incluso la estabilidad de su columna, para lograr un cuerpo de pasarela. Y si no sale como ‘top model’, al menos el intento y la narrativa son oro puro para la diversión en redes sociales.
@yaniraberrios01 ♬ sonido original – Güerita Cano Locutora