Kim Kardashian fue atada, amenazada con un arma y despojada de más de $6 millones en joyas durante un robo que marcó su vida. Casi una década después, la Justicia francesa resolvió indemnizarla con apenas 1 euro, unos US$1.15.
Pero la cifra no fue una decisión del tribunal para valorar sus pérdidas en apenas un dólar: fue exactamente la cantidad simbólica que Kardashian había solicitado. La empresaria no buscaba recuperar mediante esta demanda civil el valor de las joyas, sino obtener un reconocimiento judicial por el daño sufrido.
El robo que cambió la vida de Kim Kardashian
El robo ocurrió el 2 de octubre de 2016, mientras Kardashian se encontraba en París durante la Semana de la Moda.
Los asaltantes ingresaron al Hôtel de Pourtalès haciéndose pasar por policías. La sorprendieron en su habitación, la inmovilizaron con bridas y cinta adhesiva y la amenazaron con un arma.
Entre las piezas sustraídas estaba un anillo de compromiso valorado en unos $4 millones, regalo de su entonces esposo Kanye West, ahora conocido como Ye.
La mayor parte de las joyas nunca fue recuperada. En aquel momento, el atraco fue considerado uno de los mayores robos cometidos en Francia en dos décadas.
Durante el juicio, Kardashian relató que llegó a pensar que iba a morir. En 2025 declaró frente a algunos de los acusados y aseguró que el episodio dejó consecuencias emocionales duraderas para ella y su familia.
Kim Kardashian perdona pero nunca olvida
Ocho personas fueron declaradas culpables por distintos delitos relacionados con el atraco. Entre ellas estaba Aomar Aït Khedache, señalado como uno de los principales responsables.
Kardashian incluso dijo haber perdonado a Khedache, aunquehtoe aclaró que ese perdón no eliminaba el trauma provocado por aquella noche.
La decisión sobre la indemnización se conoció el 15 de septiembre de 2026. Su estilista Simone Harouche, quien también se encontraba en el hotel, solicitó y recibió igualmente un euro simbólico.
Otros afectados sí reclamaron cantidades mayores. Un antiguo recepcionista del hotel recibió 109,516 euros, mientras que al establecimiento le fueron concedidos 50,000 euros.
Para Kardashian, entonces, aquel euro no pretendía pagar las joyas perdidas. Era una reparación simbólica casi diez años después de una experiencia que ella describió como la más aterradora de su vida.