Los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 no solo son espectáculo y medallas: también son vértigo puro. Detrás de cada salto perfecto y cada descenso a más de 130 km/h hay maniobras que históricamente han sido consideradas de las más peligrosas del deporte mundial. Desde el triple cork en snowboard hasta el descenso en skeleton, repasamos cuáles son las acrobacias más arriesgadas, qué dice la historia y por qué estos movimientos ponen a prueba los límites humanos.
Los XXV Juegos Olímpicos de Invierno, celebrados del 6 al 22 de febrero de 2026, marcan un hito: varias ciudades anfitrionas, ceremonias en sedes distintas y el regreso olímpico a Italia tras Turín 2006 y Cortina 1956, según registros oficiales del Comité Olímpico Internacional (COI). Pero más allá de la organización, hay algo que siempre genera debate: ¿cuál es la disciplina más peligrosa?
Snowboard y esquí acrobático: el triple cork, la maniobra más riesgosa en el aire
Si hablamos de acrobacias extremas, el snowboard slopestyle y el big air lideran la conversación. El llamado triple cork 1440 o 1620 —tres rotaciones fuera del eje combinadas con múltiples giros— es considerado uno de los movimientos más complejos y peligrosos.
Históricamente, estas maniobras comenzaron a dominar las competencias desde Sochi 2014 y PyeongChang 2018, cuando el nivel técnico se disparó. Las caídas desde más de 20 metros de altura pueden significar lesiones cervicales o conmociones.
LA JAPONESA QUE ACABA DE REESCRIBIR LAS REGLAS.
— John P. Acquaviva (@JPAFS) February 10, 2026
La snowboarder japonesa Kokomo Murase ha marcado un antes y un después en la disciplina al convertirse en la primera mujer en aterrizar un Backside Triple Cork 1620.
La maniobra, que combina tres mortales invertidos con cuatro… pic.twitter.com/ug7zK9cMQ8
En esquí estilo libre (freestyle), movimientos similares en halfpipe y big air han elevado el riesgo. La Federación Internacional de Esquí (FIS) ha documentado múltiples lesiones por sobre-rotaciones o aterrizajes fallidos. Aquí el peligro no es solo la altura, sino la velocidad con la que el atleta impacta la nieve.
En términos acrobáticos, estos deportes probablemente concentran las maniobras más técnicas y visualmente peligrosas de todo el programa olímpico.
Skeleton y descenso alpino: velocidad extrema y cero margen de error
Ahora bien, si el snowboard domina el aire, el skeleton domina el miedo. Esta disciplina consiste en lanzarse boca abajo por un canal de hielo a velocidades que superan los 130 km/h. El atleta dirige con mínimos movimientos de hombros y rodillas.
Históricamente, el skeleton y el luge han sido señalados como deportes de alto riesgo debido a la combinación de velocidad y exposición física. Un error mínimo puede provocar impactos severos contra las paredes del circuito.
Reigning Women’s Skeleton World Champion @kimberleyb0s 🇳🇱 breaks down the Olympic track in Cortina 🏔️❄️
— IBSF (@IBSFsliding) February 7, 2026
From tricky corners to Olympic history—discover how this redeveloped track echoes the legendary 1956 venue 🏅⏱️#SlideToShine #MilanoCortina2026 #Olympics pic.twitter.com/B1Iz0jR53q
El esquí alpino, especialmente en la modalidad de descenso (downhill), también encabeza la lista. Es considerado por muchos expertos como la prueba más peligrosa del esquí olímpico. Los corredores alcanzan velocidades superiores a 140 km/h mientras sortean saltos naturales y curvas cerradas.
A lo largo de la historia olímpica y de campeonatos mundiales organizados por la FIS, el descenso ha registrado múltiples accidentes graves. El factor crítico aquí no es la acrobacia aérea, sino la combinación de velocidad, hielo y trayectorias impredecibles.
¿Cuál es la disciplina más peligrosa en los Juegos Olímpicos de Invierno?
La respuesta depende de cómo se mida el riesgo.
- Mayor complejidad acrobática: Snowboard y esquí freestyle (triple cork y variaciones).
- Mayor velocidad y exposición directa: Descenso alpino y skeleton.
- Mayor probabilidad de lesiones por impacto: Deportes de hielo de alta velocidad.
Desde una mirada analítica, el descenso alpino suele considerarse históricamente la prueba más peligrosa por el equilibrio entre velocidad extrema y obstáculos naturales. Sin embargo, en términos puramente acrobáticos, el triple cork en snowboard representa el movimiento técnicamente más riesgoso.