El cantante puertorriqueño Bad Bunny puede presumir de haber inspirado canciones, imitaciones y toda clase de expresiones artísticas. Pero una de las representaciones más curiosas de su imagen no fue pintada con óleo ni dibujada con lápices: fue elaborada con alimentos.
El responsable es Harley Langberg, un inversionista neoyorquino que encontró una forma poco convencional de expresar su creatividad: transformar ingredientes de cocina en retratos de celebridades y personajes populares.
Su trabajo fue destacado el 26 de junio de 2026 por New York Post, que relató cómo este pasatiempo se convirtió en una actividad artística seguida por miles de personas.

Bad Bunny, hecho de papas y tortillas
Una de las obras de Langberg representa a Bad Bunny utilizando una combinación de puré de papas, tortillas y nabos.
El artista también ha elaborado un retrato de Ed Sheeran con ingredientes como waffles y pasta.
En otra de sus creaciones representó al basquetbolista Jalen Brunson empleando puré de papas, nabos, pimientos y berenjenas.
Los resultados pueden verse en la cuenta de Instagram @harleysfood_art, donde el estadounidense exhibe sus trabajos.
El detalle más sorprendente es que muchas de estas composiciones se elaboran con ingredientes comunes, seleccionados por sus colores y texturas.
Un inversionista que madruga para hacer arte
Langberg trabaja en una empresa de inversiones de su familia, pero dedica parte de sus mañanas a elaborar figuras, retratos y esculturas alimenticias.
Su interés por esta técnica comenzó cuando visitó una exposición de arte hecho con comida en Chelsea Market, Nueva York.
La experiencia lo llevó a experimentar con verduras y otros productos hasta desarrollar su propio estilo.
«Pensé que era una combinación genial de mis dos intereses y quise intentarlo», explicó al periódico estadounidense.
Con los años, sus creaciones pasaron de composiciones relativamente sencillas a elaboradas piezas tridimensionales.
Entre sus proyectos más curiosos figura una mesa de billar en miniatura construida utilizando pepinos.
Arte que también se puede aprovechar
Aunque sus obras son fotografiadas para mostrar el resultado final, Langberg intenta que los ingredientes no terminen desperdiciados.
Según explicó, procura aprovechar sobras de alimentos o productos que están próximos a deteriorarse.
Una vez que fotografía sus composiciones, puede desmontarlas y utilizar los ingredientes adecuados para preparar comida para su familia.
Esta práctica añade una dimensión distinta a su propuesta artística, al combinar creatividad con aprovechamiento de alimentos.
De la cocina a las grandes marcas
El trabajo de Langberg también ha despertado el interés de empresas y personalidades.
Según su trayectoria profesional, ha participado en proyectos vinculados con marcas como Billboard, MTV y Food Network.
Incluso figuras conocidas han compartido algunas de sus obras, lo que le ha permitido llevar su arte a audiencias más amplias.
Su sitio Harley’s Food Art reúne ejemplos de sus creaciones, trabajos comerciales e información sobre su trayectoria.
Para el inversionista, la clave consiste en encontrar nuevas formas de utilizar materiales cotidianos.
Mientras otros artistas necesitan un lienzo y pinturas, Langberg puede comenzar una obra con una visita al supermercado.
Y aunque sus retratos de celebridades parecen destinados a una galería, algunos de sus ingredientes todavía pueden terminar formando parte de la cena.