Las sábanas están en contacto con el cuerpo durante varias horas cada noche y, aunque luzcan limpias, pueden acumular sudor, grasa de la piel, células muertas, polvo y alérgenos.
La recomendación general de especialistas consultados por Cleveland Clinic es lavarlas aproximadamente una vez por semana.
Sin embargo, la frecuencia puede variar según los hábitos de cada persona.
Sábanas: cuándo conviene lavarlas con mayor frecuencia
Las sábanas pueden necesitar lavados más frecuentes cuando una persona suda mucho durante la noche, duerme con mascotas, tiene alergias, atraviesa una enfermedad o vive en un ambiente especialmente cálido y húmedo.
También es recomendable cambiarlas si presentan olores, manchas de sudor o sensación de suciedad, aunque todavía no haya transcurrido una semana.
Las fundas de almohada deberían seguir una rutina similar, ya que reciben directamente residuos del rostro y cabello.
En cuanto al lavado, lo más prudente es seguir siempre las instrucciones de la etiqueta del fabricante, especialmente porque la temperatura adecuada puede variar según el tejido.
Mantener una rutina sencilla de limpieza ayuda a reducir la acumulación de residuos y alérgenos sin necesidad de convertir el cuidado de la cama en una tarea diaria.