Durante años parecía ser simplemente otro pequeño gato salvaje sudamericano. Tenía manchas similares a las de otros felinos del género Leopardus y, cuando llegó a un refugio de Bolivia, los especialistas pensaron que pertenecía a una especie ya conocida. Pero había detalles que no encajaban. Una década después, su ADN resolvió el misterio: era una especie diferente.
La nueva especie fue bautizada Leopardus tilcayo y habita los bosques nublados de los Yungas, en Bolivia. Su descripción fue publicada el jueves 17 de septiembre en la revista científica Current Biology y representa la primera descripción de una nueva especie viviente de felino en más de un siglo.
La historia comenzó en 2016. Un hombre había encontrado al animal cuando era cachorro en una carretera cercana a un bosque y se lo llevó a casa pensando que podía tratarse de un gato doméstico. Después de aproximadamente un año comprendió que tenía un animal silvestre y fue llevado al refugio Senda Verde.
Allí llamó la atención de la bióloga boliviana Paola Nogales-Ascarrunz. Al principio creyó que era un ejemplar de Leopardus tigrinus, uno de los llamados gatos tigre sudamericanos.
Sin embargo, algo resultaba extraño.
Las manchas en forma de roseta eran considerablemente mayores que las observadas en ejemplares de referencia. Esa diferencia llevó posteriormente a los investigadores a mirar mucho más allá de su apariencia.
El ADN del gato terminó resolviendo el misterio
Los científicos analizaron los genomas completos de 38 ejemplares del género Leopardus procedentes de diferentes regiones de América Latina, incluidos especímenes conservados en museos.
El resultado mostró que el tilcayo no era simplemente una variante de otro felino: correspondía a un linaje diferente que se habría separado de sus parientes hace aproximadamente 1.4 millones de años.
La investigación también modificó la manera de entender a los llamados gatos tigre. Los análisis indican que animales que durante años fueron agrupados conjuntamente corresponden en realidad a cinco especies distintas.
El tilcayo es particularmente pequeño. El macho que vive en el refugio Senda Verde mide aproximadamente 46 centímetros de cabeza a cuerpo y pesa cerca de 1.4 kilogramos, por lo que es más pequeño que muchos gatos domésticos.
Y pese a que ahora tiene nombre científico, todavía quedan preguntas básicas por responder. Los investigadores desconocen cuántos tilcayos existen en libertad y todavía estudian aspectos como su distribución, alimentación y comportamiento. Hasta ahora, la especie está asociada con los bosques de los Yungas bolivianos.
El descubrimiento también tiene implicaciones para su conservación: considerar como una sola especie a poblaciones que genéticamente son diferentes puede ocultar qué tan reducida o amenazada está realmente cada una. Los investigadores esperan que la nueva clasificación permita evaluar por separado su situación.