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Curiosidades

El cementerio que quedó bajo el lago Suchitlán y vuelve a emerger

En Potonico, Chalatenango, un antiguo cementerio permanece parcialmente sumergido desde hace medio siglo. Sus tumbas reaparecen cuando baja el agua y las familias todavía llevan flores para recordar a sus difuntos.

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Por Juan Jose Lopez |

Un cementerio que desaparece bajo el agua y vuelve a quedar al descubierto cuando desciende el nivel del lago. Aunque parece una escena de ficción, ocurre en Potonico, Chalatenango, donde antiguas tumbas, cruces y mausoleos permanecen dentro del embalse Cerrón Grande, conocido como lago Suchitlán.

El lugar conserva parte de la historia de las comunidades afectadas por la construcción de la hidroeléctrica durante la década de 1970. Más de 50 años después, sus sepulturas continúan formando parte de una tradición familiar que sobrevive a las transformaciones del paisaje.

El cementerio que desapareció bajo el lago Suchitlán

La construcción de la Central Hidroeléctrica Cerrón Grande comenzó en 1973 y la formación del embalse se produjo durante los años siguientes, principalmente en 1976. La obra transformó extensas áreas de Chalatenango y Cuscatlán, inundó terrenos agrícolas y provocó el desplazamiento de familias.

Entre los lugares afectados se encontraba el antiguo camposanto de Potonico. Algunas sepulturas permanecieron en el sitio y quedaron expuestas a las variaciones del nivel del agua.

La Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL) administra el embalse que transformó esta zona del país y que actualmente forma parte de la infraestructura de generación eléctrica salvadoreña.

Las tumbas que vuelven a aparecer

Lo más sorprendente ocurre cuando disminuye el nivel del lago: algunas estructuras funerarias quedan nuevamente al descubierto y permiten observar fragmentos del antiguo cementerio.

Entre los vestigios se encuentran cruces, sepulturas y mausoleos, incluido uno asociado con la familia Vides, cuya estructura ha sido documentada en reportajes históricos sobre el lugar.

El paisaje cambia según las condiciones del embalse. Durante los períodos de mayor acumulación de agua, parte de las tumbas permanece sumergida; cuando el nivel disminuye, reaparecen estructuras que recuerdan la existencia del camposanto.

Flores sobre el agua para recordar a los difuntos

La historia adquiere un significado especial cada 2 de noviembre, Día de los Fieles Difuntos. Mientras numerosas familias salvadoreñas visitan los cementerios tradicionales, en Potonico existe una forma particular de recordar a quienes murieron antes de que se formara el lago.

Familiares han mantenido la costumbre de acercarse a las tumbas inundadas y colocar flores en su memoria. Cuando el agua cubre las sepulturas, las ofrendas pueden quedar flotando sobre la superficie del embalse.

Esta tradición representa un vínculo entre las generaciones actuales y quienes fueron sepultados en el antiguo camposanto.

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El cementerio sumergido de Potonico es mucho más que una curiosidad geográfica. Es el testimonio de una comunidad cuyo territorio cambió para siempre, pero que conserva la memoria de sus habitantes incluso cuando sus tumbas desaparecen bajo el agua.

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Juan Jose Lopez

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