El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó de aparentemente “amañadas” las elecciones presidenciales de Brasil, que dieron la victoria a Luiz Inácio Lula da Silva, sin presentar pruebas de fraude. Sus declaraciones, realizadas el lunes 26 de octubre, llegan a pocos días de los comicios legislativos estadounidenses del 3 de noviembre, en los que el mandatario y la primera dama, Melania Trump, ya emitieron su voto anticipado.
Trump reaccionó a la segunda vuelta brasileña del domingo 25 de octubre, en la que Lula derrotó al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. La victoria fue confirmada por la autoridad electoral brasileña, aunque el candidato derrotado cuestionó el proceso por la ampliación del horario de votación.
Trump cuestiona las elecciones de Brasil sin presentar pruebas
Durante un intercambio con periodistas antes de viajar a un acto político en Misisipi, Trump manifestó sus dudas sobre el proceso brasileño. La declaración fue difundida por la cuenta oficial de respuesta rápida de la Casa Blanca.
“Parecían otras elecciones amañadas, francamente. No tomé partido, pero dieron una imagen terrible al mundo. Las elecciones tienen que ser indiscutibles y me pareció muy mal”.
El mandatario también cuestionó la forma en que se contabilizaron los votos y calificó de extraña la decisión de prolongar por dos horas la votación en determinados centros electorales.
Sin embargo, Trump aclaró que mantiene una buena relación con Lula y que no pretende asumir responsabilidades sobre el proceso político de Brasil.
“Me gusta Lula. Me llevo muy bien con él”.
Las declaraciones pueden consultarse en el video difundido por la cuenta oficial Rapid Response 47.
¿Qué pasó con la victoria de Lula y las acusaciones de fraude?
El Tribunal Superior Electoral de Brasil confirmó que Lula fue reelegido con 64,256,232 votos, equivalentes al 51.79 % de los sufragios válidos, frente a los 59,826,041 votos, el 48.21 %, obtenidos por Flávio Bolsonaro.
El resultado garantiza a Lula un cuarto mandato presidencial, aunque no consecutivo.
La controversia comenzó después de que una decisión judicial ampliara de las 5:00 a las 7:00 de la tarde el horario de votación en centros que todavía permanecían abiertos. La medida estuvo relacionada con dificultades de transporte y acceso que afectaron a electores durante la jornada.
El presidente del Tribunal Superior Electoral, Kassio Nunes Marques, reconoció que la ampliación exigió ajustes operativos y complicó temporalmente la transmisión de los resultados. Sin embargo, esas dificultades no constituyen por sí mismas una demostración de manipulación electoral.
Los resultados y la explicación institucional sobre la jornada pueden consultarse en el informe oficial de las elecciones del Tribunal Superior Electoral.
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Trump y Melania ya votaron antes del 3 de noviembre
Mientras cuestiona el resultado brasileño, Trump se prepara para una jornada electoral decisiva en Estados Unidos: las elecciones legislativas del martes 3 de noviembre de 2026.
El presidente y la primera dama, Melania Trump, acudieron el sábado 24 de octubre a votar anticipadamente en Palm Beach, Florida, diez días antes de la elección general.
La participación anticipada del mandatario contrasta con sus críticas anteriores al voto por correo y a determinados mecanismos de votación anticipada, sobre los cuales ha planteado cuestionamientos de seguridad electoral.
En estas elecciones no se elegirá presidente de Estados Unidos. Los votantes renovarán la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 puestos del Senado, además de elegir autoridades estatales y locales según cada jurisdicción.
El calendario del proceso está disponible en la Comisión Federal Electoral de Estados Unidos.
Las elecciones estadounidenses definirán el control del Congreso
El 3 de noviembre se decidirá la composición del Congreso para los siguientes dos años, un resultado que influirá en la capacidad de la administración Trump para impulsar su agenda legislativa.
Los resultados determinarán si el Partido Republicano conserva sus mayorías o si el Partido Demócrata obtiene el control de una o ambas cámaras.
La polémica alrededor de Brasil coincide así con la recta final de una campaña estadounidense en la que la integridad electoral, los mecanismos de votación y el control del Congreso forman parte del debate político.
Por ahora, las afirmaciones de Trump sobre Brasil siguen siendo cuestionamientos políticos sin pruebas de fraude presentadas por el mandatario, mientras la autoridad electoral brasileña mantiene el resultado anunciado a favor de Lula.