Una celebración universitaria terminó en escenas de terror en Florida, Estados Unidos, cuando un tiroteo dejó 11 personas heridas de bala, entre ellas seis menores de edad. La víctima más joven tiene apenas 11 años y una persona permanece en estado crítico, mientras las autoridades investigan quién abrió fuego contra las personas que se encontraban cerca de un estadio de fútbol americano.
El ataque ocurrió la noche del sábado 24 de octubre de 2026, poco antes de las 8:00 p. m., en las inmediaciones del estadio Bragg Memorial, próximo a la Universidad Florida A&M (FAMU), en Tallahassee. El hecho dejó 12 personas lesionadas en total: 11 por disparos y otra que sufrió heridas mientras escapaba del lugar.
La violencia estalló durante el fin de semana de bienvenida universitaria, conocido como homecoming, cuando numerosos estudiantes, familiares y visitantes participaban en actividades relacionadas con el tradicional encuentro deportivo.
Tiroteo en Florida: seis menores entre las víctimas y una persona en estado crítico
El jefe de la Policía de Tallahassee, Lawrence Revell, confirmó que entre las 12 personas afectadas hay seis adultos y seis menores de edad. Al menos tres víctimas presentaron inicialmente heridas graves, mientras una de ellas se encontraba en condición crítica.
Durante la actualización del domingo 25 de octubre, las autoridades informaron que cinco personas habían recibido el alta hospitalaria y otras seis seguían ingresadas, incluida una en estado crítico. La Policía no reportó víctimas mortales.
En el comunicado oficial del Departamento de Policía de Tallahassee, Revell expresó su consternación por la tragedia, especialmente porque hay niños entre los afectados.
El jefe policial declaró, según la versión original en inglés:
“It is especially heartbreaking to know that children are among those injured.”
La declaración significa: «Es especialmente desgarrador saber que hay niños entre los heridos».
Una pelea pudo desencadenar la balacera
Los investigadores consideran que el episodio pudo comenzar con un enfrentamiento físico entre dos o tres personas, antes de que se produjeran los disparos cerca de la intersección de las calles Perry y Manatee.
La Unidad de Delitos Violentos de la Policía asumió la investigación para reconstruir los hechos, determinar cuántas personas participaron directamente y establecer la identidad de los responsables.
Las autoridades señalaron que podría tratarse de un incidente aislado. Sin embargo, hasta la actualización disponible este domingo, no se habían anunciado capturas ni identificado públicamente a un sospechoso.
Revell también explicó que varios agentes se encontraban cerca del lugar y que algunos arriesgaron su propia seguridad para retirar a los heridos y trasladarlos a centros hospitalarios antes de que la escena estuviera completamente asegurada.
El ataque ocurrió cerca de un estadio universitario
La Universidad Florida A&M había celebrado ese mismo sábado un partido de fútbol americano frente a Arkansas-Pine Bluff. El encuentro terminó aproximadamente dos horas antes del ataque.
El tiroteo se produjo en una zona cercana al estadio Bragg Memorial, donde todavía se encontraban personas que participaban en las celebraciones universitarias.
La institución, cuya información oficial puede consultarse en su sitio web institucional, expresó solidaridad con las víctimas y aclaró que el campus permanecía seguro.
Aunque el tiroteo ocurrió cerca de las instalaciones universitarias, las autoridades no han establecido que el partido o la propia universidad fueran objetivos del ataque. El jefe policial indicó además que una de las víctimas sería estudiante de Florida A&M, información que inicialmente presentó como preliminar.
La Policía pide videos y pistas para identificar a los responsables
El caso continúa abierto y los investigadores buscan fotografías, grabaciones y testimonios que permitan esclarecer cómo comenzó el enfrentamiento y quién realizó los disparos.
La Policía pidió colaboración a las personas que presenciaron la balacera o que disponen de imágenes de los momentos previos y posteriores al ataque.
Las autoridades habilitaron el teléfono 850-891-4200 para recibir información y recordaron que también es posible proporcionar pistas anónimas mediante Crime Solvers, al 850-574-TIPS.
Mientras avanza la investigación, las familias de los lesionados permanecen pendientes de su recuperación. El tiroteo dejó una celebración universitaria marcada por el miedo y abrió nuevas preguntas sobre las circunstancias que permitieron que una confrontación terminara con seis menores entre los afectados.