El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se pronunció este domingo 18 de octubre sobre la situación que atraviesa Francia, después de que una ola de manifestaciones terminara en disturbios, incendios y saqueos en distintas ciudades. En un mensaje publicado en francés en su cuenta oficial de X, el mandatario sostuvo que el país europeo todavía puede recuperarse y aseguró que podría hacerlo en una semana.
La declaración surge tras las protestas nacionales del sábado 17 de octubre, convocadas en medio del descontento por el costo de vida, las condiciones educativas y el deterioro de los servicios públicos. Aunque gran parte de las movilizaciones se desarrolló pacíficamente, grupos violentos protagonizaron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y ataques contra establecimientos comerciales y edificios públicos.
¿Qué dijo Bukele sobre Francia?
En su publicación, escrita originalmente en francés, Bukele manifestó que había escuchado afirmaciones según las cuales el país europeo estaba acabado y ya era demasiado tarde para salvarlo.
Sin embargo, rechazó esa visión y destacó la capacidad de recuperación de la nación.
“He oído decir que Francia está acabada, que es demasiado tarde para salvarla”, escribió el mandatario, según la traducción al español de su publicación.
A continuación, agregó:
“Pero Francia sigue siendo igual de hermosa, incluso envidiable. Su grandeza no ha desaparecido, solo pide renacer”.
La parte que más llamó la atención fue la comparación con El Salvador:
“Hemos superado en un año un problema cien veces más grave, sin tener los medios de los que dispone Francia”.
El presidente concluyó con una afirmación: “Francia podría lograrlo en una semana”.
El mensaje puede consultarse en la publicación original de Nayib Bukele en X.
La comparación con la seguridad de El Salvador
Aunque Bukele no mencionó directamente a las pandillas ni al régimen de excepción, sus palabras permiten interpretar una referencia a la estrategia de seguridad implementada por su Gobierno desde marzo de 2022.
El Salvador puso en marcha ese año un régimen de excepción como parte de su ofensiva contra las estructuras de pandillas. La política ha estado acompañada de una reducción de los homicidios reportados oficialmente, numerosas detenciones y cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos sobre el debido proceso y las condiciones de reclusión.
En ese contexto, la afirmación sobre haber superado un problema más grave parece establecer un paralelismo entre la violencia criminal que enfrentó El Salvador y los disturbios registrados en Francia.
No obstante, el mandatario no explicó qué medidas concretas considera necesarias para el país europeo ni planteó expresamente que Francia deba adoptar el sistema de seguridad salvadoreño.
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La comparación tampoco supone que ambas situaciones tengan el mismo origen: en Francia, las movilizaciones surgieron de demandas económicas y sociales, mientras que la estrategia salvadoreña se diseñó principalmente para combatir a las pandillas.
¿Qué está pasando en Francia?
Las protestas del sábado reunieron a cientos de miles de personas en diferentes puntos de Francia. La movilización incluyó a estudiantes, organizaciones sindicales y participantes del movimiento de los chalecos amarillos.
Las demandas estuvieron relacionadas principalmente con el aumento del costo de vida, las condiciones del sistema educativo y el deterioro de los servicios públicos.
Sin embargo, durante la jornada se registraron episodios violentos en París y otras ciudades, con incendios de vehículos, saqueos, daños a edificios gubernamentales y enfrentamientos entre grupos de manifestantes y agentes policiales.
Según el balance divulgado por Reuters este domingo, las autoridades reportaron más de 2,000 detenciones y más de 600 policías heridos. Las cifras continuaban sujetas a actualización mientras se evaluaban los daños.
Uno de los incidentes más graves ocurrió en Limoges, donde un incendio afectó considerablemente el edificio del ayuntamiento. También se reportaron daños en establecimientos comerciales y espacios públicos de otras ciudades.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, condenó los episodios violentos y responsabilizó a grupos extremistas y delincuentes por los saqueos y la destrucción.
Francia enfrenta una nueva crisis política y de seguridad
Los acontecimientos han intensificado la presión sobre el Gobierno del presidente Emmanuel Macron, cuya administración enfrenta cuestionamientos por la respuesta policial y las condiciones económicas y sociales que dieron origen a las movilizaciones.
Las autoridades francesas han defendido la necesidad de restablecer el orden y sancionar los actos violentos, mientras organizaciones y manifestantes mantienen sus reclamos sobre educación, servicios públicos y condiciones de vida.
En este escenario, el mensaje de Nayib Bukele incorpora una comparación internacional sobre la capacidad de los gobiernos para enfrentar situaciones de violencia y recuperar la seguridad.
Por ahora, su publicación constituye una declaración política en redes sociales y no el anuncio de una propuesta formal de cooperación con Francia.
La evolución de los disturbios y las decisiones del Gobierno francés determinarán los próximos acontecimientos de una crisis que continúa en desarrollo.