La actriz estadounidense Amanda Seyfried decidió que no volverá a quedarse sin ropa frente a las cámaras simplemente porque un guion lo exija. La estrella de Hollywood reveló que rechazó una oferta para protagonizar una serie de televisión debido a la cantidad de escenas sexuales que debía interpretar, algunas de las cuales implicaban mostrar su cuerpo y compartir momentos íntimos con otros actores.
Seyfried, conocida por sus participaciones en Jennifer’s Body, Mamma Mia! y Lovelace, explicó que la posibilidad de aparecer desnuda junto a alguien con quien no mantiene una relación sentimental ya no le resulta atractiva. Aunque durante sus primeros años en el cine aceptaba escenas atrevidas, ahora prefiere mantener su intimidad fuera de las producciones que le provocan incomodidad.
La revelación ocurrió el 4 de octubre de 2026, durante una conversación con Alec Baldwin en el Festival Internacional de Cine de los Hamptons, en Nueva York. Sus declaraciones fueron difundidas posteriormente por medios estadounidenses como People, Variety y TheWrap.
“No quiero estar desnuda con un desconocido”
Seyfried explicó que había recibido una propuesta para participar en una serie cuyo argumento requería numerosas escenas de sexo. Sin embargo, la exigencia de desnudarse repetidamente y representar encuentros íntimos terminó por convencerla de rechazar el trabajo.
“Rechacé una serie en la que tendría que tener sexo todo el tiempo. No importa con quién. No quiero hacerlo. Me incomoda. Ahora mismo no me interesa”, declaró la actriz, según recogió Variety.
La intérprete también dejó claro que no está dispuesta a quitarse la ropa frente a cualquier compañero de reparto, aunque se trate de una exigencia profesional.
“No quiero lidiar con estar desnuda con un desconocido”, manifestó.
Sus palabras reflejan un cambio en la manera de afrontar las escenas de desnudez, especialmente cuando implican compartir su intimidad física con personas con quienes únicamente mantiene una relación laboral.
Antes disfrutaba las escenas íntimas
La postura actual de Amanda Seyfried contrasta con la actitud que mantuvo cuando comenzaba su carrera cinematográfica.
La actriz reconoció que anteriormente besar a otros intérpretes, representar encuentros sexuales y participar en secuencias románticas le resultaba divertido.
Incluso recordó con humor que en aquella época consideraba atractivo recibir dinero por besar a compañeros de reparto.
Sin embargo, explicó que, conforme pasan los años, interpretar relaciones sentimentales con personas que realmente no son sus parejas puede resultar extraño e incómodo.
La actriz ha participado en producciones de contenido sexual como Chloe (2009) y Lovelace (2013), donde asumió personajes que requerían representar situaciones íntimas.
Ahora, a los 40 años, considera que no necesita aceptar escenas de desnudez para demostrar su capacidad interpretativa.
Cuando era joven aceptó mostrar más de lo que quería
La incomodidad con la desnudez no es un asunto completamente nuevo en la vida de Seyfried.
En una entrevista concedida a Porter en 2022, la actriz recordó que, cuando tenía apenas 19 años, llegó a filmar escenas sin ropa interior, pese a sentirse incómoda con la situación.
Según explicó entonces, su juventud y el temor a perder oportunidades laborales influyeron en su decisión de aceptar exigencias que actualmente cuestionaría.
Aquella experiencia dejó una reflexión sobre las presiones que enfrentan algunas intérpretes al comenzar sus carreras en Hollywood, especialmente cuando todavía no cuentan con suficiente poder para negociar las condiciones de una producción.
Con el paso del tiempo, Seyfried asegura que ha aprendido a establecer límites y rechazar propuestas que no la hacen sentir cómoda.
¿Amanda Seyfried nunca volverá a aparecer desnuda?
La actriz tampoco aseguró que jamás volvería a quitarse la ropa ante una cámara.
Durante su conversación con Baldwin reconoció que sus sentimientos podrían cambiar si en el futuro recibe una propuesta diferente o se encuentra en otra etapa personal.
Por ahora, lo que tiene claro es que no desea aceptar una producción que implique desnudarse constantemente, representar numerosas escenas sexuales o exponerse físicamente junto a compañeros desconocidos.
Seyfried tampoco reveló el nombre de la serie que rechazó, por lo que se desconoce qué producción perdió la oportunidad de contar con ella.
Su postura llega en un momento en que la industria cinematográfica presta mayor atención al consentimiento, los límites personales y las condiciones bajo las cuales los actores interpretan escenas íntimas.
Para Amanda Seyfried, la decisión está tomada: puede seguir trabajando frente a las cámaras, pero no está dispuesta a quedarse sin ropa para conseguir un papel que no desea interpretar.