A simple vista parece que algo salió mal. Una enorme torre metálica del AeroMetro de Guatemala se levanta inclinada junto a una de las principales vías de la capital. Pero antes de pensar que los ingenieros se equivocaron, hay un detalle: la estructura fue diseñada para quedar chueca, aunque técnicamente no tiene ningún defecto conocido por esa característica.
Se trata de la Torre 17, instalada el 24 de septiembre de 2026 como parte de la Línea 1 del sistema de transporte por cable aéreo que se construye en Ciudad de Guatemala.
Su inclinación de 10 grados no es producto de un hundimiento, una falla de montaje ni una corrección improvisada. Según CableVía, empresa responsable del proyecto, responde a cálculos realizados desde la etapa de diseño.
¿Por qué construyeron una torre inclinada?
La explicación tiene dos razones principales: mantener la trayectoria correcta del cable que transportará las cabinas y adaptar la estructura al espacio disponible sin ocupar una mayor superficie de la calle.
En otras palabras, la torre se inclina para que el sistema pueda pasar por donde debe, mientras se reduce la interferencia permanente con la circulación vehicular.
CableVía explicó que la geometría permite mantener alineados el cable y las poleas, elementos fundamentales para el desplazamiento de las góndolas.
La compañía recurrió a una comparación sencilla: una escalera apoyada en una pared puede estar inclinada sin que eso signifique que se está cayendo.
En su cuenta de TikTok, @cableviagt, la empresa difundió el proceso de montaje de la Torre 17 y dejó clara su postura:
“NO QUEDÓ INCLINADA. FUE DISEÑADA INCLINADA”.
La publicación del 24 de septiembre muestra cómo las piezas fueron colocadas mediante maquinaria especializada, siguiendo una geometría previamente establecida.
No es la única torre que parece chueca
Aunque la Torre 17 llamó la atención, el debate había comenzado semanas antes con la Torre 9, ubicada en las inmediaciones del bulevar Liberación y la avenida La Castellana.
Su apariencia provocó comentarios en redes sociales, donde algunos usuarios expresaron dudas sobre la estabilidad de la estructura, mientras otros defendieron la necesidad de evaluar el diseño mediante criterios técnicos y no únicamente por su apariencia.
El 8 de octubre se instaló otra estructura de características similares: la Torre 11, también inclinada 10 grados.
De acuerdo con información publicada por Prensa Libre el 9 de octubre, tres de las 17 torres previstas para la Línea 1 tienen este diseño especial. La empresa sostiene que estas soluciones permiten mantener el recorrido del cable y reducir la ocupación de la vía pública.
La inclinación, por sí sola, no demuestra que una estructura sea insegura. Su estabilidad depende de factores como el diseño estructural, las cimentaciones, los materiales, las cargas que soportará y las verificaciones técnicas correspondientes.
¿Y cómo va el Aerocable de El Salvador?
Mientras en Guatemala las torres inclinadas generan curiosidad y debate, El Salvador también construye su propio sistema de transporte público por cable.
El Aerocable salvadoreño conectará Mejicanos con el centro de San Salvador mediante un recorrido de aproximadamente 3.5 kilómetros, cuatro estaciones y 23 torres de soporte.
A diferencia de la controversia surgida en Guatemala, hasta ahora no se ha identificado un debate público equivalente por el diseño inclinado de las torres salvadoreñas. Las informaciones disponibles se han concentrado principalmente en el avance de la construcción, el montaje de estructuras y los cambios temporales de circulación durante los trabajos.
El 19 de septiembre de 2026, Publimetro El Salvador informó que el proyecto había alcanzado la instalación de su novena torre, de las 23 previstas.
Según las proyecciones oficiales, el sistema permitiría completar entre Mejicanos y San Salvador un recorrido de entre 13 y 15 minutos, frente a trayectos que actualmente pueden tomar cerca de una hora durante los congestionamientos. Su funcionamiento está proyectado para 2027.
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Aunque ambos proyectos comparten el propósito de movilizar pasajeros mediante cables suspendidos, las soluciones estructurales pueden variar según las condiciones del terreno, el trazado y el espacio disponible en cada ciudad.
Una solución de ingeniería que también abre debate
El caso guatemalteco muestra cómo una decisión técnica puede convertirse en tema de conversación pública cuando desafía lo que las personas están acostumbradas a observar.
Una torre inclinada puede parecer extraña, especialmente cuando sostiene un sistema que transportará pasajeros a varios metros de altura. Sin embargo, la verticalidad no es por sí misma una garantía de seguridad, del mismo modo que la inclinación no constituye automáticamente una señal de peligro.
La discusión también plantea otra pregunta: ¿hasta qué punto deben adaptarse las grandes obras de transporte a la infraestructura urbana existente?
En Guatemala, la apuesta de CableVía consiste en modificar la geometría de determinadas torres para ajustarse al recorrido del sistema y disminuir su ocupación sobre la calle.
Una solución que, al menos visualmente, parece ir contra lo habitual, pero que según los responsables de la obra responde justamente a lo que exige la ingeniería.