Rusia mantiene una investigación sanitaria después de la muerte de una trabajadora de 28 años del Instituto de Investigación Antiplaga de Irkutsk, en Siberia, cuyo caso despertó temores sobre una posible infección de peste, aunque hasta ahora las autoridades no han confirmado que esa enfermedad haya causado su fallecimiento.
La mujer, identificada como Darya Shipilova, desarrolló una neumonía de origen desconocido y murió la semana pasada. El hecho llevó a las autoridades sanitarias a rastrear sus contactos y aplicar medidas preventivas en hospitales de la región.
El caso generó especial preocupación debido al lugar donde trabajaba la joven: una institución dedicada al estudio de enfermedades infecciosas peligrosas, incluida la bacteria Yersinia pestis, responsable de la peste.
Sin embargo, el organismo sanitario ruso Rospotrebnadzor sostiene que hasta ahora no se ha demostrado que la enfermedad de Shipilova estuviera relacionada con su actividad laboral.
Tampoco se ha confirmado públicamente un accidente dentro del laboratorio.
Rusia investiga posible caso de peste
Versiones difundidas inicialmente en Rusia señalaron que la trabajadora podría haber estado expuesta accidentalmente a material relacionado con la peste, provocando especulaciones sobre una posible infección de tipo neumónico.
No obstante, el instituto aseguró que una revisión interna no encontró evidencia de una emergencia o accidente de laboratorio.
El diagnóstico divulgado oficialmente continúa siendo “neumonía de etiología desconocida”, es decir, una infección pulmonar cuya causa específica todavía no ha sido determinada.
Ante la incertidumbre, autoridades rusas pusieron bajo vigilancia médica a los contactos cercanos de la fallecida y adoptaron medidas de aislamiento preventivo.
Distintos hospitales de la región de Irkutsk también aplicaron restricciones mientras se desarrollan las investigaciones.
La directora de Rospotrebnadzor, Anna Popova, se desplazó a la zona para supervisar personalmente las acciones epidemiológicas.
Hasta este lunes 5 de octubre, las autoridades aseguran que no se han detectado nuevos casos relacionados y califican la situación epidemiológica como estable.
Estados Unidos sigue el caso
La situación también ha comenzado a llamar la atención fuera de Rusia.
El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó que sigue los reportes relacionados con el posible caso de peste neumónica y pidió transparencia sobre los resultados de la investigación.
Las autoridades estadounidenses han señalado, sin embargo, que todavía existen numerosos detalles sin confirmar.
Por ello, hablar actualmente de un brote resulta prematuro.
La peste no es un virus
Uno de los puntos importantes alrededor del caso es que la peste no es provocada por un virus.
Se trata de una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Yersinia pestis.
Existen principalmente tres formas de la enfermedad: bubónica, septicémica y neumónica.
Esta última afecta los pulmones y representa la forma más preocupante desde el punto de vista de transmisión, debido a que puede propagarse entre personas mediante gotículas respiratorias cuando existe contacto estrecho con un paciente infectado.
La enfermedad puede ser grave e incluso mortal si no recibe tratamiento rápidamente, pero actualmente puede tratarse con antibióticos.
La aparición de casos de peste tampoco significa necesariamente el inicio de una epidemia. La bacteria continúa presente de forma natural entre algunos animales silvestres y sus pulgas en determinadas regiones del mundo.
¿Hay un brote confirmado?
Por ahora, no.
Aunque la muerte ocurrió en una trabajadora vinculada a un instituto especializado en la enfermedad y las autoridades activaron protocolos sanitarios, no existe confirmación pública de que Shipilova haya contraído peste.
Tampoco se han comunicado otros pacientes diagnosticados con la enfermedad vinculados al episodio.
La investigación busca ahora establecer qué microorganismo provocó la neumonía que causó la muerte de la joven y determinar definitivamente si existió alguna relación con su trabajo en el instituto.
Hasta que aparezcan esos resultados, las versiones sobre un supuesto “nuevo virus”, una fuga de laboratorio o un brote confirmado deben considerarse información no demostrada.