La inteligencia artificial está pasando de decirte cómo hacer algo a intentar hacerlo por ti. Esa es la apuesta de Muse, el agente personal presentado por Meta que puede utilizar un navegador, conectarse con aplicaciones y ejecutar tareas de varios pasos incluso mientras el usuario ya no tiene abierta la aplicación.
Meta presentó oficialmente Muse el 8 de septiembre de 2026 como un agente de IA personal impulsado por Muse Spark, su modelo desarrollado para trabajos que requieren planificación y ejecución de acciones.
La diferencia respecto de un chatbot tradicional es importante. Una herramienta conversacional normalmente recibe una pregunta y genera una respuesta. Un agente puede recibir un objetivo, elaborar los pasos necesarios y utilizar herramientas para intentar completarlo.
Por ejemplo, Meta asegura que Muse puede navegar por sitios web, completar formularios, gestionar reservaciones, realizar investigaciones, crear documentos, generar imágenes y conectarse con servicios utilizados por el usuario.
También puede encargarse de tareas que requieren tiempo. Si una persona le asigna un trabajo y después cierra la aplicación, el agente puede continuar ejecutándolo en segundo plano y regresar cuando necesite una decisión o autorización.
¿Qué puede hacer Muse por una persona?
Uno de los ejemplos que plantea Meta es la planificación de un viaje. En vez de limitarse a sugerir destinos, el agente puede utilizar su navegador para buscar opciones y realizar procesos relacionados con la reservación.
La compañía también menciona actividades cotidianas como organizar calendarios, hacer compras, gestionar citas, preparar documentos, monitorear asuntos que interesan al usuario o trabajar con aplicaciones conectadas.
La característica central es precisamente esa capacidad de actuar.
Muse funciona mediante una máquina virtual dedicada denominada Muse Secure VM, que dispone de su propio navegador. Allí puede navegar por internet y trabajar con los servicios que la persona haya autorizado.
Sin embargo, Meta señala que determinadas operaciones sensibles requieren aprobación. Antes de acciones como enviar ciertos mensajes o efectuar una compra, el sistema puede solicitar autorización al usuario. Además, ofrece un registro de las actividades realizadas y de las que planea ejecutar.
Meta quiere llevar Muse más allá del teléfono
La apuesta apenas comienza. Durante Meta Connect 2026, la compañía anunció este 24 de septiembre que planea incorporar Muse a sus gafas con inteligencia artificial. La idea es que el agente pueda interpretar aquello que está observando el usuario y actuar a partir de esa información.
Meta también anunció un modo de voz para mantener conversaciones mientras el agente ejecuta tareas en segundo plano, un avatar interactivo y una futura dirección de correo electrónico propia para Muse.
En Mac, la compañía afirma que, con autorización del usuario, Muse podrá controlar aplicaciones de la computadora y continuar trabajando aunque la persona se aleje del equipo.
Estas capacidades muestran hacia dónde se está desplazando la competencia por la inteligencia artificial: ya no únicamente hacia modelos capaces de generar mejores respuestas, sino hacia sistemas capaces de utilizar herramientas digitales y ejecutar acciones.
Por ahora, Muse comenzó su despliegue en Estados Unidos para iOS, Android y la web. Meta ofrece acceso gratuito con límites de uso y opciones de suscripción para quienes necesiten mayor capacidad.