Los perros llevan miles de años viviendo a nuestro lado, duermen en nuestras casas y hasta aprendemos a reconocer muchas de sus miradas. Pero esa familiaridad puede engañarnos: detrás de comportamientos que vemos todos los días existen habilidades que parecen casi imposibles cuando descubrimos cómo funcionan.
Su nariz puede hacer mucho más que seguir un olor, perciben el mundo con sentidos muy diferentes a los nuestros y hasta cuando duermen ocurren cosas que probablemente reconocerías en ti mismo. Estas curiosidades demuestran que quizá conocemos a nuestros perros mucho menos de lo que creemos.
Perros: 10 datos sorprendentes explicados por la ciencia
1. Su nariz puede detectar calor
No solo sirve para oler. Investigaciones han encontrado que los perros pueden percibir radiación térmica débil a través de una zona especializada de la nariz. Experimentos controlados demostraron que podían identificar superficies más calientes a distancia.
2. La huella de su nariz es única
Los patrones que forman surcos y líneas en la superficie nasal varían de un individuo a otro, por lo que suelen compararse con las huellas dactilares humanas. El American Kennel Club señala esta característica entre los rasgos singulares de los perros.
3. Los cachorros nacen sordos

Durante sus primeros días no pueden escuchar. La audición comienza a desarrollarse posteriormente y suele entrar en funcionamiento alrededor de las tres semanas.
4. También nacen prácticamente ciegos
Durante aproximadamente las primeras dos semanas mantienen los ojos cerrados. Estos suelen abrirse entre los 14 y 21 días, aunque su visión todavía continúa desarrollándose.
5. No ven el mundo solamente en blanco y negro

Es uno de los mitos más persistentes. Los perros sí distinguen colores, aunque su espectro visual es diferente al humano. Entre los tonos que pueden diferenciar mejor se encuentran el azul y el amarillo.
6. Su nariz puede tener hasta unos 300 millones de receptores olfativos
La diferencia con los seres humanos es enorme. El AKC señala que un perro puede poseer hasta unos 300 millones de receptores relacionados con el olfato, mientras que los humanos tienen alrededor de cinco a seis millones.
7. Olfatear no siempre significa que encontraron algo

Cuando un perro baja la cabeza y comienza a olfatear el suelo puede estar recopilando información, pero también puede tratarse de una conducta que utiliza ante situaciones que le generan tensión o incertidumbre.
8. Los perros sueñan
El sueño canino también atraviesa fases asociadas con la actividad onírica. El AKC señala además que cachorros y perros mayores pueden soñar con mayor frecuencia que los adultos.
9. Un bostezo humano puede hacerlos bostezar
El contagio del bostezo no es exclusivamente humano. Hay evidencia de que escuchar bostezar a una persona puede desencadenar la misma conducta en un perro y que el fenómeno puede ser más frecuente cuando se trata de alguien conocido.
10. El basenji no es realmente un perro “sin ladrido”

Aunque suele recibir esa descripción, puede vocalizar. Una de sus particularidades es producir un sonido que se asemeja más a un canto o yodel que al ladrido convencional.
Miles de años de domesticación no han eliminado las capacidades sensoriales heredadas de sus antepasados. Para los humanos, comprenderlas también puede ayudar a interpretar mejor algunas conductas que parecen extrañas pero son perfectamente normales en un perro.