Si alguna vez pensaste que plantar un árbol únicamente servía para “ayudar al planeta”, hay bastantes más razones para hacerlo. Desde conseguir sombra natural hasta crear un pequeño refugio para aves y polinizadores, sembrarlo puede transformar durante años el espacio donde vives.
Y este sábado 19 de septiembre hay una oportunidad para comenzar.
El Ministerio de Obras Públicas (MOP) realiza entregas de plantas producidas en su vivero MOPVerde, destinadas a acciones de reforestación y recuperación de espacios verdes.
Durante la mañana, la institución informó de entregas en el Agromercado de San Marcos, en Dolores, Cabañas, y en los alrededores de la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES), en el Centro Histórico de San Salvador.
El programa no es nuevo. El vivero MOPVerde fue creado para producir plantas destinadas a proyectos de reforestación en distintos puntos del país. El MOP ha indicado que su capacidad fue proyectada para alcanzar hasta un millón de árboles por año.
Pero ¿qué puede aportar realmente uno de esos árboles si termina sembrado frente a tu casa, en un patio o en un espacio adecuado de tu comunidad?
10 beneficios de plantar un árbol y asumir el reto de cuidarlo
1. Tendrás una fuente natural de sombra

Quizá sea el beneficio más evidente, pero también uno de los más apreciables en un país caluroso.
Con los años y dependiendo de la especie, la copa puede proporcionar sombra sobre patios, jardines y otras áreas abiertas. Los espacios verdes también ayudan a disminuir la exposición al calor excesivo en ambientes urbanos. La Organización Mundial de la Salud identifica la reducción de la exposición al calor como uno de los beneficios de la vegetación urbana.
2. Estarás creando tu propio pequeño espacio verde

No necesitas vivir junto a un bosque para incorporar naturaleza a tu entorno.
Un árbol en un lugar apropiado puede modificar gradualmente un patio o jardín y, cuando muchas personas hacen lo mismo, contribuir a aumentar la vegetación de una comunidad.
La OMS sostiene que mejorar los espacios verdes urbanos puede generar beneficios ambientales, sociales y para la salud.
En contexto: Nuevo CIFCO en El Espino: China garantiza que no se talará ningún árbol
3. Puede convertirse en tu rincón para desconectarte

Sentarte debajo, leer, descansar o simplemente pasar unos minutos rodeado de vegetación también puede tener valor.
La evidencia recopilada por la OMS muestra una asociación general positiva entre los espacios verdes y la salud mental, incluida la relajación y el alivio del estrés. Eso no significa que un árbol sea un tratamiento médico, pero sí que el contacto con la naturaleza puede favorecer el bienestar.
Y si con los años termina siendo suficientemente grande, hasta puede convertirse en ese árbol que abrazas cuando necesitas desconectarte durante unos minutos.
No hay que atribuirle propiedades mágicas al abrazo: el beneficio respaldado por la evidencia está relacionado principalmente con el contacto y la exposición a entornos naturales.
4. Las hojas participan en la producción de oxígeno

Durante la fotosíntesis, los árboles utilizan dióxido de carbono, agua y energía solar para producir materia orgánica y liberan oxígeno.
Es una de las razones por las que la vegetación forma parte de los sistemas naturales que ayudan a regular el ambiente.
Pero plantar un árbol no debe reducirse a la popular frase de “producir oxígeno”: sus aportes incluyen también almacenamiento de carbono, regulación de temperatura, protección del suelo y creación de hábitats.
5. Puedes darle casa —o restaurante— a aves, mariposas y otros animales

Un árbol puede convertirse en mucho más que un tronco con hojas.
Dependiendo de la especie, sus ramas pueden ofrecer sitios para descansar o anidar y sus flores o frutos pueden proporcionar alimento para aves, insectos y otros animales.
Las especies adecuadas también pueden favorecer a polinizadores, fundamentales para numerosos ecosistemas.
6. Ayudas a recuperar zonas con poca vegetación

Precisamente esa es una de las finalidades de MOPVerde.
El programa fue creado para apoyar la reforestación de proyectos de infraestructura vial, áreas deforestadas y otros espacios. En entregas institucionales anteriores, el MOP también ha proporcionado plantas para iniciativas de reforestación y educación ambiental.
Un árbol individual parece pequeño. Miles de árboles correctamente sembrados y mantenidos representan otra escala.
7. También ayudas al suelo

Las raíces cumplen una función que normalmente permanece oculta.
Conforme el árbol se desarrolla, su sistema radicular puede contribuir a mantener la estructura del suelo, mientras la vegetación y la materia orgánica alrededor favorecen procesos naturales de infiltración de agua.
Por supuesto, esto depende de la especie, el terreno y el lugar donde se siembre.
8. Si escoges un frutal, algún día podría darte algo para comer

No todas las plantas de MOPVerde son necesariamente frutales ni todas las especies se encuentran disponibles en cada jornada.
Pero cuando se trata de un árbol frutal adecuado para el terreno y el clima, existe un beneficio adicional bastante tangible: su producción futura.
Antes de llevarte uno, conviene preguntar qué especie es, cuánto crecerá y cuáles son sus necesidades.
9. Puede convertirse en una actividad familiar

Sembrar un árbol puede hacerse con niños, familiares o vecinos.
Y tiene una característica que pocas actividades poseen: el resultado continúa creciendo después de terminarla.
Tomar una fotografía el día de la siembra y repetirla cada año permite observar cuánto ha cambiado el árbol… y cuánto han cambiado quienes lo plantaron.
10. Te obliga a asumir una responsabilidad

Aquí está probablemente la parte más importante.
Recibir una planta es fácil. Mantenerla viva es el verdadero compromiso.
Un árbol joven necesita agua, protección, espacio suficiente y vigilancia durante sus primeras etapas. Plantarlo y olvidarlo puede hacer inútil todo el esfuerzo previo del vivero y de la jornada de reforestación.
Por eso, llevártelo también significa hacerte responsable de un ser vivo que podría permanecer en ese lugar durante décadas.
Antes de plantar tu árbol, revisa dónde crecerá
No todas las especies deben colocarse en cualquier parte.
Antes de hacer el hoyo considera cuánto crecerá, el tamaño que alcanzarán sus raíces y su cercanía con viviendas, muros, aceras, tuberías o tendidos eléctricos.
Al sembrarlo:
- retira cuidadosamente la bolsa o recipiente;
- conserva el bloque de tierra alrededor de las raíces;
- colócalo recto;
- evita enterrarlo excesivamente;
- rellena el espacio con tierra;
- riega después de plantarlo;
- mantén humedad durante sus primeras semanas, evitando encharcamientos.
Preguntar por la especie antes de salir del punto de entrega permitirá darle cuidados mucho más específicos.
¿Y si no alcanzaste una planta este sábado?
Las entregas de MOPVerde se realizan mediante jornadas en diferentes lugares del país, por lo que esta no necesariamente será la última oportunidad.
El MOP ha desarrollado su programa de reforestación a escala nacional y el vivero fue concebido precisamente para producir continuamente plantas destinadas a estas acciones.
Hasta ahora no está confirmada públicamente una modalidad permanente mediante la cual cualquier persona pueda acudir cualquier día al vivero y retirar una planta.
Por eso, quienes quieran conseguir una en próximas jornadas deben estar atentos a las convocatorias del Ministerio de Obras Públicas y MOPVerde, donde se anuncian los nuevos puntos de distribución.
Y cuando finalmente tengas la tuya, recuerda algo: el regalo termina cuando recibes la planta; la historia del árbol comienza cuando decides cuidarlo.