El petróleo volvió a situarse por encima de los US$100 por barril este martes 15 de septiembre, en medio de una nueva escalada de ataques en Medio Oriente y crecientes dudas sobre la capacidad de Arabia Saudita para mantener sus exportaciones si continúan las interrupciones en infraestructura energética clave.
Los futuros del Brent se ubicaban alrededor de US$105.74 por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense rondaba los US$101.66, según datos reportados por Reuters. Durante la jornada, ambos contratos llegaron a superar los US$108 y US$104, respectivamente.
La presión sobre los mercados aumentó después de que fuerzas hutíes de Yemen, respaldadas por Irán, lanzaran nuevos ataques con misiles y drones contra Arabia Saudita.
Los hutíes aseguraron haber atacado una base aérea militar en Khamis Mushait, en el sur saudí, con decenas de misiles y drones dirigidos contra hangares, radares, pistas y depósitos de municiones.
La coalición encabezada por Arabia Saudita también denunció nuevos ataques hutíes contra objetivos dentro de su territorio.
Petróleo bajo presión por oleoducto saudí fuera de servicio
A la tensión militar se suma la interrupción del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, una infraestructura estratégica porque permite transportar crudo desde el Golfo Pérsico hasta el mar Rojo sin atravesar el estrecho de Ormuz.
Riad atribuyó el ataque contra esa instalación a combatientes respaldados por Irán en Irak. Reuters informó que el daño mantiene el oleoducto fuera de servicio y amenaza una ruta que se había vuelto todavía más importante debido a las restricciones existentes en Ormuz.
Relacionado: Trump fija tasa de 20% en Ormuz y amenaza con encarecer petróleo, fletes y alimentos
Antes de la actual crisis, aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo transitaba por el estrecho de Ormuz. La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) calcula que en el primer semestre de 2025 circularon por esa vía unos 20.9 millones de barriles diarios, equivalentes a cerca del 20% del consumo mundial de líquidos petroleros.
Las alternativas terrestres tampoco pueden sustituir completamente esa capacidad. La EIA estima que los principales oleoductos de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos pueden desviar conjuntamente alrededor de 4.7 millones de barriles diarios.
¿Hasta dónde podría subir?
Reuters señala que comerciantes y compradores temen que Arabia Saudita pueda agotar en pocos días parte del crudo disponible para exportación si el oleoducto Este-Oeste no vuelve a operar.
Goldman Sachs considera que una interrupción prolongada aumenta la posibilidad de que el Brent supere los US$120 por barril. Capital Economics plantea que, si el oleoducto permaneciera cerrado durante varias semanas y no aumentara el flujo por Ormuz, el precio podría acercarse incluso a US$130.
El tránsito marítimo también muestra señales de fuerte deterioro. Datos preliminares de Kpler citados por Reuters indican que apenas cuatro buques de materias primas cruzaron el estrecho de Ormuz el lunes, frente a diez el día anterior.
En contexto: ¿Cómo podría impactar la destrucción de buques petroleros y alza del crudo?
¿Significa que subirán inmediatamente los combustibles en El Salvador?
No necesariamente.
El precio internacional del crudo es uno de los factores que influyen en el costo de las gasolinas y el diésel, pero un aumento del Brent o del WTI no se traduce automáticamente, ni en la misma proporción ni de forma inmediata, en los precios que pagan los consumidores salvadoreños.
En El Salvador, los precios de referencia se actualizan periódicamente y también están condicionados por los precios internacionales de los productos refinados, costos de importación, logística y otros componentes del mercado.
Más información: Aumento en combustibles: ¿Por qué suben los precios en SV?
La evolución del conflicto, la reparación del oleoducto saudí y cualquier cambio en la navegación por Ormuz serán determinantes para establecer si el actual repunte del petróleo se convierte en una presión sostenida sobre combustibles, transporte, inflación y actividad económica mundial.