Montañistas salvadoreños y guatemaltecos se reunieron este domingo 13 de septiembre en el volcán Chingo, ubicado sobre la frontera entre ambos países, para celebrar una nueva edición de la Confraternidad Guatemala-El Salvador, una actividad que durante décadas ha unido a las comunidades de montaña de las dos naciones.
La jornada fue presentada como la 46.ª confraternidad entre las federaciones de montañismo y andinismo de El Salvador y Guatemala, con el ascenso al volcán como uno de los momentos centrales del encuentro.
Entre los participantes estuvo Ester Asturias, quien formó parte de la delegación de la Federación Nacional de Andinismo de Guatemala durante esta jornada de confraternidad en el volcán Chingo.


La tradición está ampliamente documentada. La Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala (CDAG) registró en 2013 la celebración de la 34.ª Confraternidad del Volcán Chingo, organizada por la Federación Nacional de Andinismo de Guatemala con participación especial de la entonces Federación Salvadoreña de Escalada y Montaña.
Además, documentos posteriores de la Federación Nacional de Andinismo guatemalteca mantienen entre sus funciones la organización de programas de confraternidad entre Guatemala y El Salvador.
El Chingo, una montaña compartida por dos países



El volcán Chingo es un estratovolcán situado exactamente sobre la frontera entre Guatemala y El Salvador. Alcanza los 1,775 metros sobre el nivel del mar y sus coordenadas son 14.12° norte y 89.73° oeste, de acuerdo con el Programa Global de Vulcanismo del Instituto Smithsonian.
Del lado guatemalteco se encuentra en el departamento de Jutiapa, mientras que en territorio salvadoreño forma parte del departamento de Santa Ana. La cima constituye uno de los puntos físicos donde ambos países se encuentran.
Para los participantes, el ascenso tiene un significado que va más allá de alcanzar la cumbre: el objetivo de la confraternidad ha sido históricamente compartir entre clubes, montañistas y federaciones de ambos lados de la frontera.
Documentación de la Federación Nacional de Andinismo muestra, por ejemplo, que en 2018 se destinaron recursos a la “Confraternidad Guatemala-El Salvador” y al ascenso al volcán Chingo, confirmando la continuidad de la actividad durante las últimas décadas.
En contexto: Antorcha Centroamericana arriba a El Salvador para celebrar 205 años de Independencia
El encuentro se produce además en vísperas del 15 de septiembre, una fecha especialmente simbólica para Guatemala y El Salvador por la conmemoración de la Independencia de Centroamérica.
Montañismo como punto de encuentro



La Federación Nacional de Andinismo de Guatemala reconoce al montañismo, la escalada y otras actividades de montaña dentro de su estructura deportiva. Registros institucionales también muestran que la confraternidad con El Salvador forma parte de sus programas tradicionales.
Así, el Chingo vuelve cada septiembre a cumplir una doble función: montaña fronteriza y punto de unión para personas que comparten una misma afición a ambos lados del límite territorial.