La frase “el dolor menstrual es normal” continúa siendo una de las principales barreras que enfrentan miles de mujeres, provocando que el diagnóstico de endometriosis se demore entre 4 y 12 años. Se trata de una enfermedad crónica e inflamatoria que, de acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta aproximadamente a unos 190 millones de mujeres en edad reproductiva en todo el mundo.
Especialistas en ginecología y salud femenina señalan que el retraso en la detección no ha disminuido de manera significativa en la última década. El problema principal radica en el estigma social y cultural que rodea al ciclo menstrual, donde las molestias intensas son frecuentemente minimizadas o atribuidas a cuestiones cotidianas, impidiendo que las pacientes reciban atención médica oportuna.
¿Cuándo se produce la endometriosis?
La endometriosis ocurre cuando un tejido similar al revestimiento interno del útero crece fuera de este órgano, extendiéndose por la zona pélvica y afectando estructuras como los ovarios o las trompas de Falopio. Este proceso genera inflamación crónica, adherencias y la formación de quistes, traduciéndose en síntomas incapacitantes como dolor pélvico persistente, molestias durante las relaciones sexuales y alteraciones digestivas o urinarias.
Asimismo, los expertos recalcan que el abordaje médico ha evolucionado gracias a la incorporación de ecografías especializadas y estudios por imágenes avanzados, reduciendo la necesidad de procedimientos quirúrgicos invasivos solo para confirmar el cuadro. Sin embargo, enfatizan que es fundamental dejar de normalizar el sufrimiento durante la menstruación para evitar años de deterioro físico, emocional y social en las pacientes.