El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, convocó a una reunión de emergencia con la cúpula ejecutiva del organismo en Rabat, Marruecos, según reportes de la agencia Press Association (PA). La cita urgente busca contener la crisis interna desatada tras el colapso de un ambicioso proyecto comercial que pretendía privatizar derechos de los torneos mundiales.
El encuentro extraordinario se programó para este 5 de agosto de 2026, tras días de intensas presiones políticas y amenazas de boicot por parte de diversas confederaciones. La iniciativa original buscaba vender el 20% de una nueva filial comercial a inversores privados, generando un rechazo unánime en el ecosistema del fútbol global.
Crisis ejecutiva bajo la gestión de Gianni Infantino
A la cumbre en suelo marroquí acudieron altos directivos, incluyendo al secretario general, Mattias Grafström, junto al equipo legal y de comunicaciones. Grafström dirigió un mensaje interno al personal refiriéndose al fracaso del proyecto como una “triste y censurable serie de acontecimientos”.
Las tensiones escalaron luego de que la UEFA, la CONCACAF y la Confederación Asiática de Fútbol rechazaran de forma tajante la propuesta. Incluso el director de desarrollo global, Arsène Wenger, tomó distancia pública asegurando que no estuvo involucrado en la polémica estrategia financiera que buscaba captar capital externo.
Futuro político y presión sobre Gianni Infantino
La oposición europea advirtió que evaluaba acciones legales y exigió preservar toda la documentación vinculada al plan denominado FIFA Forward Enterprise. Organizaciones continentales amenazaron con no participar en futuras competiciones oficiales si la medida, que consideraron una amenaza a la independencia del balompié, seguía en marcha.
Pese a que el proyecto fue cancelado el 1 de agosto de 2026, el desgaste político de Gianni Infantino es evidente. Varias federaciones miembro han comenzado a retirar su apoyo institucional de cara a los próximos procesos electorales, dejando al máximo dirigente del fútbol ante uno de los retos más complejos de su mandato al frente de la FIFA.