El partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) busca gobernar nuevamente a El Salvador y para ello presentó a la exdiputada Mayteé Iraheta como su precandidata presidencial para las elecciones de febrero de 2027. La postulación, en fórmula con Verónica Henríquez, representa la primera candidatura 100 % femenina en la historia del partido tricolor.
Pese a que Iraheta declaró en su discurso que mantendrá y protegerá los avances en materia de seguridad logrados por la actual administración, su nombramiento generó de inmediato fuertes cuestionamientos en redes sociales y plataformas digitales. Diversos usuarios y analistas le recriminaron su actuar legislativo en agosto de 2020, cuando impulsó una iniciativa para promover el desafuero del ministro de la Defensa, Francis Merino Monroy, figura clave en el combate contra las pandillas.
La propuesta de Mayteé Iraheta
Los señalamientos hacia Mayteé Iraheta recuerdan que, durante sus años como legisladora por Sonsonate, la exparlamentaria respaldó posturas contrarias a los jefes de las fuerzas de seguridad que lideraron el Plan Control Territorial y la posterior reducción de los índices delictivos en el país. En plataformas como X, ciudadanos han revivido metrajes de sus intervenciones en el pleno legislativo para cuestionar el intento de su instituto político por recuperar la dirigencia del Órgano Ejecutivo.
Por su parte, la aspirante tricolor defendió que liderará una campaña austera sustentada en aportes de la militancia, buscando proyectar una renovación partidaria frente al electorado. Sin embargo, el ambiente político arranca tenso para la opposición debido al peso del historial legislativo de sus candidatas.