El Ministerio de Turismo (MITUR) y la agencia Turis Sota han unido esfuerzos para organizar el Congreso Internacional de Turismo Religioso y Sustentable, un evento que busca convertir a San Salvador en un referente global de esta modalidad turística. Antonio Santos, presidente de Turis Sota, destacó que el objetivo es posicionar la capital salvadoreña como un destino clave para los viajeros motivados por la fe y el patrimonio cultural.
El congreso reúne a delegaciones de España, Colombia, México y Guatemala, quienes trabajan en la creación de estrategias para integrar los templos coloniales, la gastronomía tradicional y los destinos espirituales en rutas turísticas innovadoras. Este enfoque no solo busca atraer a los más de 700,000 visitantes internacionales que anualmente consumen productos de turismo religioso, sino también generar ingresos directos para las comunidades locales.

San Salvador: epicentro del turismo de fe y cultura
El alcalde de Zipaquirá, Colombia, Fabián Mauricio Castillo, resaltó durante su participación en el evento la importancia de la recuperación del centro histórico de San Salvador como un elemento clave para el desarrollo del turismo religioso.
“La seguridad ciudadana y el apoyo del sector privado son esenciales para consolidar a la ciudad como un destino atractivo“, mencionó el funcionario, quien también destacó el trabajo realizado en la preservación de la infraestructura pública.
El congreso incluye mesas de trabajo donde se discuten lineamientos económicos para beneficiar a los pequeños comercios de los cascos históricos, así como la formación de guías especializados en turismo religioso. Antonio Santos explicó que este tipo de turismo requiere una preparación única, ya que los visitantes suelen estar motivados por sus creencias y buscan experiencias auténticas y significativas.
Además, se espera que antes de finalizar el año fiscal, las autoridades salvadoreñas reciban un documento con los focos de intervención turística prioritarios, que servirá como base para las capacitaciones de los guías locales. El evento culminará con la firma de un manifiesto internacional que establecerá los estándares de sostenibilidad para los recorridos de carácter religioso.