Encender la lavadora mientras alguien se ducha es una práctica común en muchos hogares, aunque para la mayoría parece una actividad inofensiva, especialistas advierten que, bajo determinadas condiciones, podría representar riesgos para la seguridad.
¿Cuáles son los riesgos?
El principal problema no radica en utilizar la ducha y la lavadora al mismo tiempo, sino en las condiciones de las instalaciones eléctricas.
Si una vivienda cuenta con cableado antiguo, conexiones defectuosas o ausencia de una correcta conexión a tierra, una falla en la lavadora podría generar fugas de corriente eléctrica.
En estos casos, el chasis metálico del electrodoméstico podría quedar energizado. Si la electricidad encuentra una vía de escape a través de tuberías metálicas o sistemas de drenaje compartidos, existe la posibilidad de que la corriente alcance zonas húmedas utilizadas por las personas.
Aunque los especialistas coinciden en que este tipo de incidentes son poco frecuentes, también señalan que no son imposibles desde el punto de vista técnico.
Mayor desgaste y consumo de energía
Incluso cuando la instalación eléctrica funciona correctamente, utilizar la ducha y la lavadora al mismo tiempo puede ocasionar inconvenientes como cambios repentinos en la presión o en la temperatura.
Esto significa que una persona podría experimentar una disminución brusca del caudal de agua durante el baño o recibir agua excesivamente fría o caliente de manera inesperada.
Además, el uso simultáneo de estos equipos también puede exigir más trabajo al calentador de agua y al sistema de tuberías.
Si bien el impacto no suele ser inmediato, los especialistas consideran que reducir el uso simultáneo de varios aparatos que requieren agua caliente puede contribuir a mejorar la eficiencia y prolongar la vida útil de los equipos.
¿Cómo reducir los riesgos?
Los expertos recomiendan adoptar medidas sencillas para prevenir incidentes en casa:
- Evitar utilizar la lavadora mientras alguien se está duchando.
- Revisar periódicamente el estado del cableado eléctrico.
- Verificar que la vivienda cuente con una conexión a tierra adecuada.
- Instalar dispositivos de protección diferencial que interrumpan el suministro eléctrico ante una fuga de corriente.
- No manipular electrodomésticos con las manos mojadas.
- Solicitar la revisión de un técnico ante cualquier señal de falla eléctrica.