La Policía Nacional Civil (PNC) capturó en flagrancia a Walter Alexander Torres Flores, plenamente identificado como un peligroso soldado de la pandilla 18 Sureños. Con el fin de evadir los operativos de la justicia salvadoreña, este sujeto se había sometido a procesos para borrarse los tatuajes alusivos a su organización. Asimismo, pretendía limpiar su historial montando una fachada laboral dentro de un taller mecánico.
No obstante, lejos de reformarse, el delincuente aprovechaba su puesto de mecánico para planificar siniestros financieros en contra de los pobladores de la zona, a quienes extorsionaba exigiéndoles fuertes sumas de dinero bajo amenazas directas de muerte.
Las pesquisas dactilares e inteligencia policial impidieron que el sospechoso lograra burlar los registros.
Evitaba registrar estos siniestros
La corporación policial detalló que, a pesar de las alteraciones físicas que el detenido se realizó en la piel para ocultar su pasado, las investigaciones técnicas y el cruce de antecedentes recopilados en las bases de datos de seguridad permitieron confirmar de manera científica su pertenencia activa a la estructura delincuencial. Los agentes procedieron a su arresto inmediato en el local de trabajo antes de que pudiera darse a la fuga hacia el interior del país o amedrentar a nuevos comerciantes.
Los voceros del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública recordaron que, bajo las normativas legales vigentes del Régimen de Excepción, el simple hecho de pertenecer a estas agrupaciones ilícitas constituye un delito grave que se castiga con penas severas de cárcel.
Torres Flores será remitido de forma expedita a las autoridades judiciales correspondientes para enfrentar un proceso penal formal por agrupaciones ilícitas y extorsión agravada, asegurando que sea recluido en una prisión de máxima seguridad para evitar que continúe perjudicando la tranquilidad de los hogares salvadoreños.