El emblemático monumento Hermano Bienvenido a Casa, una de las obras más representativas y con mayor valor cultural e histórico de la capital salvadoreña, registró severas afectaciones materiales en su extremo sur tras un violento choque vial captado por reportes ciudadanos.
La destrucción en el complejo es significativa: el impacto no solo pulverizó un total de nueve bolardos de concreto y metal diseñados para resguardar la seguridad vial, sino que destrozó la base de un poste de alumbrado público que quedó sostenido únicamente por la tensión del cableado aéreo.
Este tipo de siniestros en carreteras no solo pone en peligro inminente a las decenas de conductores que transitan a diario rumbo al sur de la ciudad, sino que atenta de forma directa contra el patrimonio público de todos los ciudadanos.
Responsables de estos siniestros
Las largas filas de vehículos avanzaban con precaución ante el riesgo de colapso de la estructura eléctrica dañada. Ante la magnitud de los daños, diversos sectores exigen que las autoridades del Viceministerio de Transporte (VMT) y la Policía Nacional Civil (PNC) inicien una investigación exhaustiva mediante el sistema de videovigilancia para identificar al conductor responsable.
El objetivo principal es deducir de forma estricta los costos económicos de la reconstrucción, impidiendo que los gastos de reparación de los bienes estatales sean costeados con los impuestos de la población. Asimismo, si las pericias demuestran que la persona implicada conducía en estado de ebriedad, la falta adquiere un carácter penal sumamente grave, tipificado como conducción peligrosa.