La euforia por la conquista de un nuevo título de liga para el FC Barcelona ha dejado una imagen que ha dado la vuelta al mundo y ha profundizado la histórica rivalidad con el Real Madrid. Durante las celebraciones oficiales en el autobús del club, Lamine Yamal, la joven promesa del fútbol catalán, fue captado por las cámaras sosteniendo una camiseta con un mensaje directo hacia el equipo merengue: “Gracias a Dios no soy madridista”.

El gesto ocurrió poco después de que el conjunto dirigido por Hansi Flick asegurara matemáticamente el trofeo tras una victoria determinante en el Clásico. Yamal, quien ha sido una pieza fundamental en el esquema ofensivo del Barcelona durante toda la temporada, mostró la prenda entre risas y cánticos, lo que provocó una reacción inmediata en las plataformas digitales. Mientras los aficionados culés aplaudieron el gesto como una muestra de identidad y orgullo, los seguidores del Real Madrid lo calificaron como una falta de respeto innecesaria para un futbolista de su proyección.
Este incidente se suma a la tensión acumulada tras un cierre de campeonato intenso. Hasta el momento, el club azulgrana no ha emitido un comunicado oficial al respecto, aunque el entorno del jugador asegura que se trató de un momento de adrenalina propia de los festejos.