El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha implementado cambios significativos en el proceso de solicitud de visas de no inmigrante. Desde el pasado 30 de marzo, las autoridades consulares han ampliado la revisión de las plataformas digitales para una gama más extensa de categorías. Esta medida busca fortalecer los mecanismos de seguridad nacional mediante un análisis detallado del comportamiento digital de los interesados en ingresar al país norteamericano.
Bajo estas nuevas directrices, los solicitantes de visados específicos, como estudiantes (F y M), trabajadores especializados (H-1B), visitantes de intercambio (J) y prometidos de ciudadanos estadounidenses (K-1), entre otros, deberán realizar ajustes técnicos en sus perfiles. La normativa exige que las cuentas personales en redes sociales se configuren en modo “público”. Esta visibilidad permitirá a los oficiales consulares verificar de manera eficiente la identidad y la admisibilidad de cada individuo, asegurando que la información proporcionada en los formularios coincida con su actividad pública.
Es fundamental que los solicitantes revisen la privacidad de sus plataformas de uso frecuente antes de su entrevista. Entre las categorías afectadas también se encuentran trabajadores domésticos, personal religioso y víctimas de ciertos delitos. El cumplimiento de esta disposición es un paso preventivo para evitar retrasos en la resolución de los trámites migratorios.