El polémico creador de contenido salvadoreño, Yeik, decidió que era buena idea dejar el aire acondicionado por un rato y sumarse a la labor de los recolectores de desechos sólidos. Lo que empezó como un reto de “humildad” para sus redes sociales terminó en un desastre épico cuando el influencer se enfrentó a la cruda realidad del trabajo pesado en las calles de San Salvador.
Todo ocurrió cuando, en plena jornada, Yeik intentó levantar un viejo colchón que estaba tirado en la vía pública. Al parecer, el objeto escondía una mezcla de olores tan nauseabundos que la resistencia del influencer llegó a su límite. Sin poder contenerse, Yeik terminó vomitando frente a sus improvisados compañeros de trabajo, quienes —a diferencia de él— aguantan ese ritmo todos los días sin perder el estilo.
¿Héroe por un día o solo por el “clic”?
El video del momento ya se volvió viral en redes sociales, desatando una ola de reacciones. Mientras algunos se mueren de risa con los gestos de asco del influencer, otros le recordaron con seriedad que lo que para él es un “video para el contenido”, para miles de héroes anónimos es el sustento diario que mantiene limpia la ciudad.
Esta experiencia le dejó claro a Yeik que no todo es fácil como parece desde la pantalla de un celular. Aunque el clip ha generado miles de reproducciones, la pregunta en el aire es: ¿sería capaz de aguantar una semana completa o solo fue show para los likes? Por ahora, lo único seguro es que el influencer ya sabe que su estómago no es tan “todo terreno” como su fama.