El presidente Nayib Bukele arremetió contra medios de comunicación, políticos y ONG internacionales, acusándolos de mentir sobre la realidad de El Salvador respecto al uso de tatuajes. El mandatario aseguró que el arte corporal no solo es legal, sino que es una práctica común y socialmente aceptada entre los salvadoreños, quienes lucen diseños en rostros, cuellos y manos sin restricciones. Bukele enfatizó que es falso que se esté arrestando a tatuadores; por el contrario, afirmó que el sector está prosperando al poder operar hasta altas horas de la noche sin la amenaza de la extorsión.
“Lo que sí está prohibido son los símbolos de pandillas“, aclaró, comparando esta medida con la prohibición de la simbología nazi en Europa, vigente desde hace décadas sin cuestionamientos internacionales. El presidente explicó que las restricciones se aplican estrictamente a iconografía criminal en cualquier soporte, desde muros hasta medios de comunicación.
Arte y seguridad en El Salvador
Recordó que incluso la prohibición de mostrar estos símbolos en medios fue una medida temporal de un año durante el pico de la guerra contra las pandillas. Según Bukele, la comunidad internacional mantiene un doble rasero al criticar a El Salvador por medidas de seguridad nacional mientras normalizan prohibiciones similares en países europeos.
Con estas declaraciones, el Gobierno busca desmarcar la imagen del ciudadano con tatuajes artísticos de la figura del pandillero, reiterando que la lucha del Estado es contra las estructuras criminales y no contra la libertad de expresión personal y artística de la población.
El mandatario destacó que los tatuadores en El Salvador ahora trabajan en un ambiente libre de extorsión, lo que ha permitido que el sector crezca. Además, aclaró que los tatuajes en zonas visibles como el rostro, cuello o manos no generan problemas legales, siempre y cuando no estén asociados a pandillas.
Las autoridades reiteraron que la prohibición se limita exclusivamente a símbolos que promuevan ideologías criminales, en línea con estándares internacionales de seguridad.