El asesinato de Glenda Isabel Hernández Trujillo, de 28 años, ha causado profunda consternación en la ciudad de Santa Ana, El Salvador, donde familiares y amigos le dieron el último adiós en medio de escenas de dolor y tristeza. La joven fue atacada con arma blanca el pasado domingo 19 de abril, presuntamente por su pareja sentimental, quien ya fue detenido por las autoridades.
El sepelio, realizado el martes 21 de abril, estuvo marcado por momentos desgarradores, especialmente cuando la hija de ocho años de la víctima se acercó al ataúd para despedirse de su madre, conmoviendo a todos los presentes.
Según información policial, fue la propia niña quien alertó a sus familiares sobre lo ocurrido, mediante una llamada en la que indicó que su madre había sufrido un accidente. Al llegar a la vivienda, ubicada en la calle Libertad Oriente, encontraron a Glenda gravemente herida, por lo que fue trasladada de emergencia al Hospital San Juan de Dios. Sin embargo, al momento de la llegada de las autoridades, ya se había confirmado su fallecimiento.
Glenda era recordada por sus allegados como una persona activa y apasionada por el ejercicio físico, asistiendo con regularidad al gimnasio y manteniendo un estilo de vida saludable.