El panorama para la economía del hogar en El Salvador enfrenta nuevos retos. Según declaraciones recientes de Luis Treminio, presidente de la Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO), en el programa radial de Diana Verónica y Tony, el país mantiene una vulnerabilidad crítica en su seguridad alimentaria debido a la alta dependencia de productos extranjeros.
Treminio reveló cifras alarmantes: El Salvador importa el 93% de las hortalizas y verduras que consume, produciendo localmente apenas un 7%. Esta dinámica sitúa a Guatemala como el principal proveedor, cubriendo el 76% de esa demanda externa. El experto advirtió que ser un país “meramente importador” es peligroso, ya que el productor extranjero es quien fija precios y cantidades, limitando además la generación de empleo agrícola local.
El incremento actual en los precios del combustible impacta directamente en los fletes de transporte desde Guatemala, lo que inevitablemente se refleja en el costo final al consumidor. Respecto a los fertilizantes, aunque por ahora se mantienen estables debido a que el inventario para este año ya está en el país, Treminio no descarta alzas hacia finales de año. Al ser derivados del petróleo, cualquier conflicto internacional que eleve el crudo afectará estos insumos. Finalmente, señaló que la transición hacia fertilizantes orgánicos en el país sigue siendo muy baja y culturalmente lenta.