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El streamer estadounidense Aaron Travis, mejor conocido como Ac7ionMan, se encuentra en el centro de una feroz polémica tras una transmisión en la plataforma Kick que terminó en tragedia. Travis, quien aseguraba tener 15 años de sobriedad, invitó a su casa a Henry, un indigente adicto al fentanilo, con la supuesta intención de “salvarle la vida”. Sin embargo, lo que inició como un acto de redención terminó en un consumo compartido que dejó a ambos inconscientes frente a la cámara durante casi 9 horas, mientras el chat pedía desesperadamente asistencia médica ante una posible sobredosis.
Aunque el streamer afirmó posteriormente en X que se trató de pastillas legales de venta en gasolineras, su comportamiento —idéntico al de una sobredosis por opioides— ha generado dudas masivas sobre su sobriedad real. El incidente no solo ha disparado el trend #Fentanilo en países como Argentina, donde se debate la ética de los streamers IRL, sino que pone a Kick bajo la lupa por permitir contenido que promueve el consumo de drogas.
Riesgos mortales del fentanilo
El fentanilo es un opioide sintético 50 veces más potente que la morfina, y expertos advierten que intentar “rescatar” adictos sin formación profesional puede terminar en desenlaces fatales tanto para el voluntario como para la víctima. El perfil de Aaron Travis (36 años) incluye un historial de adicción a la heroína, lo que agrava las preocupaciones sobre su recaída en directo.
La transmisión acumuló más de 770,000 vistas, y aunque Ac7ionMan aseguró que las pastillas eran legales, la audiencia sospecha de fentanilo debido a los síntomas mostrados. La fragilidad de la recuperación se hizo evidente en una transmisión que ha reavivado el debate sobre los límites del contenido en redes y la responsabilidad de las plataformas como Kick.
Por su parte, la plataforma Kick enfrenta críticas por su política de moderación laxa, que permite contenido de alto riesgo. Mientras tanto, el caso de Ac7ionMan ha generado un llamado a la reflexión sobre el manejo de las adicciones en el mundo del streaming, donde la búsqueda de contenido impactante puede poner en riesgo vidas humanas.