El Salvador ha marcado un hito en la diplomacia comercial al convertirse en el primer país del Hemisferio Occidental en firmar un Acuerdo Comercial Recíproco con los Estados Unidos, enfocado en la eliminación de aranceles. Este pacto, firmado formalmente en enero de 2026, revierte el impacto del arancel base del 10% que la administración de Donald Trump impuso en 2025 a diversos socios comerciales.
El acuerdo garantiza un 0% de aranceles para sectores estratégicos como textiles, confección y productos agrícolas que no se producen en cantidades suficientes en suelo estadounidense. Con esta firma, las exportaciones salvadoreñas ganan una competitividad sin precedentes, otorgando al país una ventaja directa frente a otros mercados que aún enfrentan las tasas impositivas de la política comercial de Washington.
Beneficios por eliminación de aranceles
La eliminación de aranceles bajo este nuevo marco no es solo una exención, sino una formalización de beneficios que refuerzan tratados previos como el CAFTA-DR, extendiendo las ventajas a categorías industriales que antes estaban sujetas a restricciones. Según expertos, esto posiciona a El Salvador como un destino preferencial para el “nearshoring”, permitiendo que productos clave lleguen al mercado estadounidense sin el recargo del 10% implementado el año pasado.
El acuerdo fue presentado por el Gobierno de El Salvador como una victoria estratégica que asegura la estabilidad de miles de empleos en el sector exportador. Al ser el primer país en concretar esta negociación bajo la visión “America First”, El Salvador se asegura un lugar privilegiado en la cadena de suministro de la región.
Impacto en la economía y relaciones bilaterales
El presidente Nayib Bukele y la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. (USTR) destacaron que este instrumento fortalece la inversión y el empleo, consolidando una relación bilateral basada en la reciprocidad y el pragmatismo económico. La firma del acuerdo es un testimonio de la alineación política y comercial entre ambos países, que se traduce en beneficios directos para el crecimiento económico nacional.