Ante el inicio del ciclo escolar 2026, persisten interrogantes entre los padres de familia sobre la logística de los dispositivos digitales. El Ministerio de Educación ha aclarado que la entrega no es aleatoria, sino que responde a una planificación técnica. La duda principal radica en la renovación: si un alumno ya posee un equipo, este solo será reemplazado al ingresar a un grado de transición clave (4.º grado o 1.º de Bachillerato), ya que se busca que cada herramienta cumpla su ciclo de vida útil de varios años.
Otra consulta recurrente es la situación de los alumnos que se trasladan desde colegios privados o del extranjero. La normativa es clara: todo estudiante de nuevo ingreso, sin importar su origen o la modalidad educativa, tiene derecho a recibir su equipo al matricularse en el sistema público. Esto asegura que nadie se quede atrás en la ruta del aprendizaje digital.
Finalmente, sobre la propiedad de los equipos, el Ministerio enfatiza que los dispositivos son para el estudiante. Al concluir el bachillerato, el joven conserva su laptop o tablet para su formación universitaria o técnica. No es obligatorio devolverlos al centro escolar, eliminando así el temor de cobros o penalizaciones por finalización de estudios. Estas medidas buscan que la tecnología sea un patrimonio real para el futuro profesional de la juventud salvadoreña.