El panorama para el legendario artista Julio Iglesias ha dado un giro drástico en las últimas horas. Tras décadas de ser la figura central del romanticismo en español, el cantante de 82 años enfrenta ahora serias acusaciones legales. La Fiscalía de la Audiencia Nacional en España ha abierto diligencias de investigación tras las denuncias presentadas por dos exempleadas que trabajaron en sus residencias de lujo en República Dominicana y Bahamas durante el año 2021.
La denuncia, impulsada por la organización Women’s Link Worldwide, detalla testimonios alarmantes que incluyen agresión sexual, acoso y condiciones de explotación laboral. Según las declaraciones de las víctimas, identificadas bajo nombres ficticios por seguridad, el entorno de trabajo se caracterizaba por un control excesivo que incluía jornadas de hasta 16 horas diarias, restricciones en el uso de teléfonos móviles y la prohibición de salir de las propiedades sin autorización previa.
A estas graves acusaciones se suman delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral. Los reportes indican que las trabajadoras eran sometidas a una vigilancia constante por parte de terceras personas bajo las órdenes directas del intérprete. Hasta el momento, el entorno legal de Iglesias ha guardado silencio, mientras que el caso ha escalado al ámbito político en España, generando un intenso debate sobre la responsabilidad de las figuras públicas frente a este tipo de testimonios.