Una tragedia empañó las festividades de inicio de año en el departamento de Usulután, donde una niña de tan solo 7 años perdió la vida por asfixia por inmersión. El hecho ocurrió en el sector de Santa Anita, distrito de Mercedes Umaña, mientras la familia, residente del cantón La Montañita, disfrutaba de un paseo el 1 de enero. Según los informes, la menor se introdujo en una de las pozas del río y, pese a los esfuerzos de los presentes y a las maniobras de resucitación realizadas por elementos de la Cruz Roja Salvadoreña, no respondió. Tras confirmarse el deceso, las autoridades procedieron con la detención de los padres bajo sospecha de homicidio culposo, para determinar si hubo negligencia en su cuidado.
El lamentable suceso ha conmocionado a la comunidad y refuerza la necesidad de mantener una cultura de prevención constante, especialmente en entornos acuáticos donde el riesgo para los menores es elevado. La falta de supervisión adecuada puede tener consecuencias irreparables, como lo demuestra este caso.
Llamado urgente a prevención
La Policía Nacional Civil (PNC) y los cuerpos de socorro que atendieron la emergencia reiteraron el llamado a la población para extremar las medidas de prevención durante las vacaciones. Las autoridades enfatizaron que la supervisión adulta debe ser ininterrumpida cuando se visitan ríos, piscinas o playas, con el fin de evitar que momentos de recreación familiar terminen en desenlaces fatales.
Actualmente, el caso se encuentra bajo investigación judicial para esclarecer las circunstancias exactas que llevaron a la muerte de la menor. Las instituciones de seguridad ciudadana insisten en que la prevención es la única herramienta eficaz para proteger la vida de los sectores más vulnerables de la sociedad en estos sitios de esparcimiento público.